“(…) a veces tengo la sensación
de que soy un alma sin cuerpo”.
Fragmento del Poema Cuerpo y alma, Marilyn Monroe
Marilyn Monroe fue una de las actrices más glamorosas del antiguo star system, que la convirtió en uno de los símbolos sexuales más grandes de la historia del Hollywood clásico. Su imagen ha trascendido más allá del siglo XX y su vida se ha eternizado como uno de los íconos más reverenciados de la cultura pop, más allá de su encarnación como una femme fatale publicitada por la prensa rosa y amarillista de todas las épocas.
Ese estereotipo de Marilyn Monroe fue creado por el estudio 20th Century Fox, que ejercía un control absoluto sobre salarios, oportunidades con otros estudios, entrevistas, vestuario, novios, amantes, relaciones sociales e incluso psiquiatras, cuando fuera el caso.
Ese es el star system que ella denunció valientemente y que fue la base para su demanda contra el estudio. Después de ganar el juicio, creó su propia productora, Marilyn Monroe Productions, en el año 1955. Fue una pionera, y los medios la reconocieron como una «astuta mujer de negocios».
El éxito de esa demanda de Marilyn Monroe contra las condiciones semi-esclavistas que imponían los estudios en sus contratos fue un parteaguas que marcó el principio del resquebrajamiento del star system. Así lo describe la periodista Aitana Palomar:
«En su libro The Girl: Marilyn Monroe, The Seven Year Itch and the Birth of an Unlikely Feminist, Michelle Morgan afirmó: “Ganó una batalla muy importante, no solo para ella, sino también para las actrices que vinieron después… Fue un gesto asombrosamente valiente para una actriz de aquella época”.
Con su triunfo y la fundación de su propia productora, Marilyn marcó el inicio del final del sistema de estudios de Hollywood y abrió un camino que siguieron otros grandes actores como Frank Sinatra, Barbra Streisand o Paul Newman». (1)
Ese es el rostro de una Marilyn que buscó pacientemente el control de su imagen y la libertad para construir sus propios proyectos cinematográficos. La fama y la popularidad le dieron el poder para hacerlo en ese momento. Los fotógrafos que la conocieron desde sus inicios como modelo publicitaria o como actriz consagrada así lo afirman: no la dirigían; ella decidía.
Pero, antes de ser Marilyn Monroe, vayamos a su historia. Nació el 1 de junio de 1926 en la ciudad de Los Ángeles como Norma Jeane Baker, bajo la estrella del infortunio y la tragedia. Jamás conoció a su padre, Charles Stanley Gifford, y su madre, Gladys Pearl Baker, debido a problemas económicos y mentales, tuvo que dejarla bajo la tutela del Estado.
Coinciden las numerosas biografías en que uno de los momentos más felices de su niñez fue cuando su madre pudo recuperarla y llevarla a vivir con ella. Pero el destino, que en algunas ocasiones le fue favorable, le deparó una tragedia: el incendio de la casa la privó de un hogar y de su madre, quien tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico.
La orfandad y la indefensión son los sentimientos que dominaron su niñez y adolescencia, etapas en las que estuvo expuesta al abuso físico, psicológico y sexual en las casas de acogida donde vivió. Así lo documentan las biografías y los documentales sobre esa parte de su vida, una veta explotada sin piedad por algunos periodistas y escritores. (2)
La célebre escritora norteamericana Joyce Carol Oates, candidata recurrente al Premio Nobel de Literatura, en su novela Blonde, de más de 800 páginas y publicada en el año 2000, tomando licencias literarias y creativas, describe de manera cruda los diferentes momentos en que Norma Jeane, y después Marilyn, fue abusada en las casas de acogida por los poderosos zares del cine; por sus esposos, el famoso bateador de los Yankees de Nueva York, Joe DiMaggio, y el dramaturgo Arthur Miller; así como por la mafia de Las Vegas y Reno, además del sonado romance con los hermanos Kennedy: John (presidente) y Robert (fiscal general).
Para algunos críticos, la novela Blonde excede en demasía el tema de los abusos, las violaciones e incluso los tríos sexuales que no tienen sustento en la vida real, una veta que también explota el cineasta Andrew Dominik en su película Blonde y que creó serias controversias, incluso de carácter ético.
Pero, en su vida real, Norma Jeane inicia su épica como persona libre de la tutela del Estado al casarse con James Dougherty. Tenía 16 años. Sin embargo, su verdadera autonomía e independencia llegaron con el reclutamiento de su esposo para el frente de la Segunda Guerra Mundial, ya que Norma Jeane Baker, al igual que millones de mujeres, debió ocupar los lugares de trabajo de los combatientes. Ella lo hizo en una fábrica de municiones en su natal California.
Pero Norma Jeane quería ser actriz. Trabajó en agencias de publicidad como modelo de anuncios publicitarios y realizó sesiones fotográficas para revistas. Las desavenencias con su esposo por sus trabajos de modelaje fueron en aumento y, finalmente, se divorciaron en 1946. Ahora era totalmente independiente.
Realizó sesiones fotográficas de publicidad y también desnudos, presionada por las necesidades económicas. Un ejemplo es el desnudo en el que aparece sobre una tela de terciopelo rojo para la portada de la revista Playboy (1949); solo le pagaron 50 dólares. Es parte de la historia.
El documental de Emma Cooper para Netflix (2) narra las relaciones con hombres de poder que la apoyaron en la construcción de su carrera, pero también explora una parte esencial de Marilyn como ávida autodidacta, exploradora del arte y la cultura y, principalmente, lectora de la literatura contemporánea. Así lo muestra la fotografía en la que termina de leer Ulises, de James Joyce (considerado por la censura norteamericana como un libro prohibido), lectura que le permitió acercarse a Truman Capote, el poeta Carl Sandburg, el dramaturgo Tennessee Williams, su futuro esposo Arthur Miller, sus clases de actuación con el maestro Lee Strasberg, del Actors Studio, y escribir poesía.
Marilyn Monroe irrumpió en el mundo de las luces de Hollywood como la rubia sensual e ingenua, de actuación natural, como la describió el legendario director John Huston, quien la dirigió en The Asphalt Jungle (1950) y The Misfits (1961). Su filmografía es la narrativa de una actriz que se reinventó permanentemente y fue construyendo su legado con directores como Fritz Lang, John Huston, Joseph L. Mankiewicz, Howard Hawks, Henry Hathaway, Otto Preminger, Billy Wilder y George Cukor, entre los más prestigiosos.
Como actriz de estudio interpretó los papeles que le asignaban; no los elegía. Por ello, su filmografía es desigual, aunque cuenta con momentos estelares. Ganó dos Globos de Oro y obtuvo nominaciones al Oscar y al premio BAFTA.
Ver y mirar sus películas es la invitación para conocer la consagración de una Circe de Hollywood: All About Eve (1950), Monkey Business (1952), Niagara (1953), Gentlemen Prefer Blondes (1953), How to Marry a Millionaire (1953), The Seven Year Itch (1955), The Prince and the Showgirl (1957) y Some Like It Hot (1959), entre otras.
El 5 de agosto de 1962, en Los Ángeles, California, la muerte de la actriz Marilyn Monroe tuvo un final más parecido a la trama de una novela o película noir, por los entretelones de conspiración y espionaje que rodean el dónde, cuándo y cómo murió. No existe certeza absoluta.
La relación sentimental que sostenía con el presidente John F. Kennedy y su hermano Robert Kennedy, fiscal general, además de las intrigas del mafioso y sindicalista Jimmy Hoffa, convirtieron su muerte en un asunto de Estado, por lo que se realizó un discreto operativo de encubrimiento por parte de la CIA y el FBI.
Ese mismo año, 1962, Andy Warhol realizó una de las obras más icónicas y trascendentes de sus retratos de celebridades: el retrato de Marilyn Monroe, elaborado mediante serigrafía y técnica mixta (una de sus versiones se vendió en más de 200 millones de dólares). Además, produjo un tiraje de 250 carpetas de serigrafías que inundaron las páginas de libros, periódicos, revistas y, hoy, las redes sociales. Eternizó así el símbolo que sintetiza la grandeza y la tragedia de una celebridad de Hollywood.
Una visión más contemporánea obliga a inscribirla, hoy y siempre, como una gran actriz con un aura de inmortalidad que le otorga su muerte prematura, como sucede con las grandes estrellas del rock, sin obviar que fue resiliente y pionera:
«Además de emanciparse como actriz, reclamar sus derechos laborales y fundar su propia productora, Marilyn Monroe fue muy crítica con el ambiente de Hollywood desde sus inicios. Harta de ver cómo se producían abusos y acoso sexual en los estudios, la actriz denunció esta realidad, alzando la voz en un momento en el que la mayoría de las mujeres no se hubiesen atrevido a enfrentarse a la industria». (5)
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Referencias
- El misterio de Marilyn Monroe: las cintas. Dirección: Emma Cooper. Entrevistas de Anthony Summers. Netflix.
- El misterio de Marilyn Monroe: las cintas. Dirección: Emma Cooper. Entrevistas de Anthony Summers. Netflix, 2022.
- Oates, Joyce Carol. Blonde. Editorial Alfaguara. México, 2012.
- Marilyn: una biografía. Wikipedia. 11 de enero de 2026.
- Palomar S., Aitana. «Marilyn Monroe, la poeta desconocida de Hollywood». Historia National Geographic, 2024.
Artículo publicado el 21 de junio de 2026 en la edición número 25 del suplemento cultural Barco de Papel.



