El Congreso de Sinaloa autorizó al alcalde de Elota, Richard Millán, la contratación de un crédito por 15 millones de pesos, con un plazo de pago de hasta 10 años, destinado a la adquisición de camiones recolectores de basura y maquinaria para obras públicas. La aprobación generó un voto dividido entre los diputados de Morena, lo que puso en evidencia las diferencias internas de la bancada respecto al endeudamiento municipal.
Tras siete meses de espera, el Congreso de Sinaloa finalmente votó la solicitud de endeudamiento presentada por el alcalde de Elota, Richard Millán, el 19 de noviembre de 2025. La propuesta fue aprobada con 29 votos a favor y nueve en contra. Entre los legisladores que rechazaron el crédito se encontraban siete diputados de Morena y dos del PRI, lo que reflejó tanto la división interna en la bancada oficialista como la oposición de parte del bloque priista.
El punto central de la controversia entre los diputados de Morena fue que la contratación del crédito no representaba una decisión responsable, ya que el endeudamiento se destinaría a la compra de bienes sujetos a depreciación.
“Una deuda pública no debe sobrevivir al bien que la originó, es un principio clave”, objetó la diputada de Morena, Juana Minerva Vázquez.
Expuso que los camiones recolectores de basura no son vehículos de uso ordinario: trabajan diariamente, cargan residuos, enfrentan corrosión, soportan peso variable, realizan recorridos constantes y están sometidos a un uso intensivo tanto mecánico como hidráulico. Por estas condiciones, su vida útil aproximada es de cinco años. Sin embargo, se propone financiarlos mediante un crédito con un plazo de d10 años, lo que implicaría que el municipio seguiría pagando por unidades que, para entonces, ya estarían requiriendo reparaciones mayores o incluso sustitución.
Aunque reconoció que la población de Elota merece mejores servicios públicos, la diputada de Morena Juana Minerva Vázquez subrayó en tribuna la necesidad de que las decisiones financieras del municipio sean responsables, transparentes y verdaderamente convenientes.
La legisladora cuestionó que, en el dictamen presentado por la Comisión de Hacienda y Administración, el único argumento expuesto fue que el gobierno de Elota tenía capacidad de endeudamiento. Señaló que lo verdaderamente relevante debía ser analizar si era responsable comprometer al municipio por 10 años sin conocer el costo total que representará la deuda ni el porcentaje de sus participaciones federales que quedarán comprometidas.
Enfatizó que no se conocía el monto total que el municipio de Elota terminaría pagando, ya que la solicitud presentada al Congreso del Estado únicamente establecía un endeudamiento por 15 millones de pesos, sin contemplar los intereses ni las comisiones que incrementarán significativamente el costo final de la deuda.
El disentimiento radicaba en que no se conoció el costo financiero total del crédito, ni se estableció una tasa máxima de interés, ni se detallaron los gastos de comisiones y fiduciarios. “La capacidad de pago es importante, pero no es suficiente”, señaló, al subrayar que sin esa información el endeudamiento no podía considerarse responsable.
La solicitud presentada por el alcalde no especificó con precisión qué maquinaria se adquiriría. Únicamente se indicó que el crédito se destinaría a inversiones públicas productivas, particularmente en la compra de dos camiones recolectores de basura, una motoconformadora y/o una retroexcavadora. Sin embargo, no se definió con certeza cuál sería el equipo finalmente adquirido, ni si sería nuevo o usado, tampoco se detallaron los costos de mantenimiento ni los criterios que se aplicarían para realizar la compra.
“En materia de deuda pública el Congreso no debe autorizar posibilidades indeterminadas, debe autorizar inversiones concretas, justificadas y fiscalizables”, enfatizó.
En el caso de Elota salió a relucir el resultado de su última revisión de la cuenta pública. En los antecedentes de fiscalización correspondientes a 2024 permanecieron pendientes 19 pliegos de observación por aproximadamente 5.7 millones de pesos. Además, la Comisión de Fiscalización detectó debilidades en el sistema de control interno y señaló la falta de documentación justificativa del gasto en la aplicación de recursos destinados al mantenimiento del parque vehicular y al arrendamiento de maquinaria pesada.
Entre las alternativas que la diputada puso sobre la mesa —pero que no fueron consideradas por el alcalde— se encontraba la posibilidad de adquirir el equipo por etapas o contratar un crédito con un plazo menor. “Este Congreso no debe convertirse en una ventanilla automática de endeudamientos municipales”, manifestó al subrayar la necesidad de evaluar opciones más responsables y sostenibles.
A favor de la aprobación del crédito, el diputado presidente de la Comisión de Hacienda y Administración, Ambrocio Chávez Chávez, pidió el respaldo de sus compañeros, argumentando que la solicitud no provenía únicamente del alcalde, sino que había sido avalada también por el cabildo de Elota.
La solicitud procede, sostuvo, ya que el gobierno municipal de Elota, de acuerdo con las mediciones y alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se encuentra ubicado en un indicador verde, es decir, con capacidad financiera para solicitar un crédito sin comprometer su estabilidad económica.
Precisó que la capacidad de endeudamiento del municipio asciende a 28 millones de pesos, mientras que la solicitud contempla únicamente 15 millones de pesos, dentro de un marco legal que lo respalda y que no se trata de una ocurrencia del Ayuntamiento, sino de una necesidad que busca abrir una opción más para el desarrollo del municipio con el apoyo del Congreso del Estado.
Artículo publicado el 21 de junio de 2026 en la edición 1221 del semanario Ríodoce.







