Cae en Mochicaui el ‘Chuta’, otro ex aliado de la Chapiza

Cae en Mochicaui el ‘Chuta’, otro ex aliado de la Chapiza

El Chuta llegó a la zona norte de Sinaloa como parte del clan Los Dámaso, un grupúsculo del Cártel de Sinaloa que se había formado por la participación de Dámaso López Núñez, el Licenciado, en la fuga de uno de los patriarcas del clan, Joaquín Guzmán Loera.

Diez años después, el cadáver de Jesús Omar Ibarra Félix, de 49 años, fue encontrado depositado al pie de las letras de su natal Charay, El Fuerte.

El cuerpo fue dejado en ese lugar para que fuera encontrado por las autoridades, lo que sucedió el miércoles 10 de junio al filo de las 02:30 horas, confirmó el vicefiscal en la zona norte, Arnoldo Serrano Castelo. La diligencia de levantamiento del cuerpo concluiría dos horas después, al filo de las 04:30 horas.

Serrano Castelo fue cuidadoso de las palabras utilizadas para informar del caso.

Sólo explicó que fue abandonado el cuerpo en la zona conocida como las letras y no ventiló más condiciones.

También adelantó que el Chuta tenía orificios de bala. Varios, sin ser preciso.

Sin embargo, otras fuentes cercanas al caso consultadas establecieron que el hombre estaba ya en descomposición de varios días.

La escenografía del momento fue una circunstancia casi idéntica a la sucedida el 11 de mayo del 2025, pero en la cabecera municipal de Choix, cuando fue localizado otro líder de la Chapiza, Adelmo Núñez Molina, alias Lemo Núñez o el Señor de la Sierra. Este quedó en el arco de la entrada a Choix. Junto al cadáver fue localizado el de uno de sus allegados, Esteban Margarito conocido como el Pelochas.

La misma fuente reveló que junto al caso de Chuta también aparece la muerte de una joven de Charay, Dalia M. y la desaparición de Juan Carlos O, apodado el 40, uno de los operadores del crimen organizado pero en Agua Caliente de Lamphar, en Choix.

Dalia, según la fuente, al parecer era en realidad Dalia Marynthia Murillo Almeida, regidora suplente con licencia definitiva de la edil Bertha Alicia Limón Rivera, pareja del fallecido. Ambas renunciaron al cargo por motivos personales a principios del 2026. El Congreso designó como sustituta de ambas a María José Sañudo Valenzuela, actualmente en funciones.

Serrano comentó que de estos casos no tiene registro.

Los Dámaso tuvieron una efímera presencia en la zona, entre el 2016 y 2018 cuando las policías y las fuerzas armadas le servían al cártel en una campaña de erradicación de sus otrora aliados, los hermanos Beltrán Leyva.

En esa persecución la entonces ramificación de Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro fue diezmada, pero no aniquilada. A ellos les redujeron su feudo a una comarca, Guasave, de donde él es originario.

Tras un desorden en las actividades delictivas, el Chuta fue enviado a Culiacán a reforzar las fuerzas locales, retornando después con un mando más extenso que se extendió a Los Mochis.

Durante años, pasó desapercibido pero su fama fue creciendo y cantada en narcocorridos como Soy el Chuta, en el que se presume su alianza con la familia Guzmán, y su lealtad gorra y camisa a Don Iván (Archivaldo). Allí presumía su ejército de pintos.

Según lugareños, el jefe de plaza en Charay hizo migas con redes del Cártel de Sinaloa en una prisión de Estados Unidos, relaciones que utilizó para escalar en el organigrama delictivo interno a su regreso a su pueblo natal, en donde ya le llamaban por el apodo debido a su afición al futbol.

Sin embargo, esa lealtad se quebró en la pugna del 9 de septiembre del 2024 entre los herederos de los jerarcas Guzmán y Zambada, y en la que las huestes del Chapo Isidro, en el arranque permanecieron neutrales.

Sólo entraron a la confrontación cuando los primeros atacaron a los guasavenses, negándose a devolver vivos a varios gatilleros que tomaron como prisioneros en un patrullaje en los linderos de Guamúchil y Guasave.

Tras ese altercado, las fuerzas del Ibarra Félix quedaron aisladas en la zona norte, iniciando los locales la recuperación de sus territorios y su expansión.

Así, cayó Lemo Núñez y después él decidió traicionar sus lealtades a cambio de mantener el mando de sus fuerzas y territorios.

Y finalmente fue encontrado sin vida.

El Chuta tenía vigente una imputación estadounidense por conspiración para importar metanfetamina y fentanilo y la exportación de ametralladoras y fusiles. La acusación fue presentada el 3 de marzo del 2026.

De acuerdo a Carlos Francisco Rodríguez Ponce, director de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito de Ahome, no se considera que la muerte de Jesús Omar pueda ocasionar problemas de violencia en Ahome.

“Está muy tranquilo, y esperamos que así continúe. La policía está trabajando en coordinación con otras dependencias. Estaremos al pendiente”, dijo.

Artículo publicado el 14 de junio de 2026 en la edición 1220 del semanario Ríodoce.

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