El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones a la empresa estatal cubana de energía Unión Cuba-Petróleo (Cupet), de acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
La medida se aplicó bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada durante la administración del presidente Donald Trump, y forma parte de las acciones restrictivas vigentes contra el sector energético de la isla, de acuerdo con La Jornada.
Tras el anuncio, el secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó la decisión y difundió el comunicado oficial a través de sus redes sociales.
Rubio acusó al gobierno cubano de utilizar el sistema energético como un mecanismo de control político y económico, y señaló que la población ha sido afectada por la administración de los recursos energéticos.
El funcionario también afirmó que las sanciones buscan limitar la capacidad del Estado cubano para operar su sector energético, al que calificó como parte de un esquema de abuso de poder y represión.
En sus declaraciones, Rubio sostuvo además que la administración estadounidense mantiene su postura de presión sobre el gobierno de la isla, con el objetivo de impulsar cambios políticos y económicos en Cuba.
Las sanciones se enmarcan en la política de restricciones financieras y comerciales que Washington mantiene sobre La Habana desde hace décadas.






