Un fuerte terremoto de magnitud 7.8 con epicentro en el mar sacudió este lunes el sur de Filipinas, dejando un saldo preliminar de al menos 35 personas muertas y más de 200 heridas, además de provocar un tsunami de hasta un metro en zonas costeras cercanas, de acuerdo con La Jornada.
El sismo ocasionó el colapso de algunos edificios y daños en infraestructura crítica en la ciudad de General Santos, mientras que se reportaron afectaciones por el oleaje en al menos una comunidad costera. Las ondas del movimiento telúrico también fueron percibidas en Indonesia, Palaos y el sur de Japón.
Autoridades locales informaron que un deslizamiento de tierra en Glan, provincia de Sarangani, causó la muerte de al menos 13 personas, mientras que otras cuatro víctimas fueron confirmadas en distintas zonas de la misma provincia, de acuerdo con reportes de protección civil.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología calificó el evento como el más fuerte registrado en lo que va del año en el país y advirtió sobre el riesgo de réplicas, por lo que pidió a la población evitar el regreso a viviendas y edificios dañados ante la posibilidad de nuevos colapsos.
Las autoridades mantienen labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas.







