El Pleno de la Cámara de Senadores aprobó, con 85 votos a favor y 42 en contra, una reforma constitucional que adiciona una nueva causal de nulidad de elecciones en México: la intervención o injerencia extranjera.
Esta modificación, realizada al artículo 41 de la Constitución, busca proteger la equidad y la soberanía electoral frente a mecanismos como el financiamiento opaco, la manipulación digital, ciberataques o campañas de desinformación coordinadas desde el exterior.
Durante la discusión, los defensores de la reforma argumentaron que la medida tiene un propósito democrático y patriótico para asegurar que las decisiones en México sean tomadas exclusivamente por el pueblo, sin presiones ni intereses externos.
Por el contrario, la oposición criticó la ambigüedad del término “injerencia extranjera”, advirtiendo que podría ser utilizada de manera discrecional y peligrosa para anular resultados electorales, poniendo en riesgo la libertad de expresión y los estándares de prueba objetivos necesarios en materia electoral.
Tras su aprobación en el Senado, el proyecto ha sido enviado a los congresos estatales para continuar su proceso legislativo.







