La polémica generada por la pintura en tono rosa aplicada a la fachada del Palacio Municipal de Mazatlán detonó la necesidad de un proyecto integral para recuperar su autenticidad arquitectónica, confirmó el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Sinaloa.
Luego de que el Ayuntamiento ordenara pintar los arcos del edificio el pasado 18 de abril como medida correctiva tras las pintas realizadas el 8 de marzo durante manifestaciones feministas, el resultado generó críticas ciudadanas por el tono aplicado, porque dista del color original de la cantera.
Aunque posteriormente se intentó ajustar el color, hasta ahora no se ha logrado igualar el acabado original.
Servando Rojo explicó que la recomendación inicial fue clara: igualar el tono de la cantera mediante pruebas técnicas, un proceso que reconoció es complejo.
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“Alcanzar el color adecuado no es sencillo, requiere pruebas, ajustes y especialistas en igualación cromática”, señaló, al detallar que incluso pequeñas variaciones en la mezcla pueden alterar el resultado final al momento de aplicarse sobre el material.
El funcionario federal precisó que el Ayuntamiento ya trabaja en nuevas pruebas para acercarse al tono correcto, luego de que el primer intento arrojara un rosa más intenso de lo esperado.
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Tono rosado que, por cierto, el funcionario reconoció haberlo sorprendido cuando lo vio publicado en redes sociales.
No obstante, más allá del error en la aplicación de la pintura, el funcionario subrayó que el fondo del problema es estructural y tiene que ver con intervenciones previas que han alterado el carácter original del edificio, cuya construcción data de 1856.
Indicó que la cantera visible actualmente no forma parte del diseño original, sino que fue incorporada décadas después como un “agregado” que modifica la autenticidad del inmueble.
“Lo que algunas personas están defendiendo es un elemento que ya alteró el edificio, desde el punto de vista técnico; lo que se debe hacer es un proyecto integral que recupere su estado original”, puntualizó.
Este planteamiento incluye, entre otras acciones, la eventual remoción de la cantera, la recuperación de elementos arquitectónicos originales y la eliminación de intervenciones posteriores, como un remate en la parte superior del inmueble instalado en administraciones pasadas.
El proyecto también contempla la rehabilitación de la Plazuela de la República, espacio contiguo al Palacio Municipal que, de acuerdo con el INAH, presenta un deterioro significativo y forma parte del entorno urbano que debe atenderse de manera integral.
El delegado aclaró que el INAH no ejecutaría el proyecto, sino que fungiría como instancia normativa y de asesoría, mientras que su desarrollo recaería en especialistas en restauración y arquitectura histórica.
Reconoció que se trata de una intervención costosa y de largo plazo, que podría trascender administraciones municipales.
—¿Entonces, la propuesta del INAH es retirar la cantera que alteró el edificio original?
—La propuesta del INAH es que se haga un proyecto integral que recupere la autenticidad del Palacio Municipal y también trabajar lo que es la plazuela de la República (…) es algo también que la presidencia está de acuerdo, empezar a visualizar este proyecto.
—¿Qué color quedaría y cómo debería quedar la textura o la fachada del ayuntamiento?
—Aquí se tiene que hacer todo un estudio, de cómo era el inmueble, el original, el auténtico, y ahora qué forma tendría, pero ya es parte de un proyecto; ya decirte exactamente es adelantarme mucho, o sea, ya se tiene que hacer el análisis, es parte de un estudio.

Debe corregirse el color de manera inmediata
En lo inmediato, la prioridad sigue siendo corregir el color de la fachada para armonizarlo con la cantera existente, en apego a las recomendaciones técnicas emitidas.
El funcionario dijo que existe disposición por parte del gobierno municipal para atender estas indicaciones.
En días pasados, la alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios, defendió la intervención al señalar que no se trató de un cambio estético, sino de una acción necesaria ante la imposibilidad de eliminar las pintas debido a la naturaleza porosa de la cantera.
Afirmó que los trabajos se realizaron con base en criterios técnicos y en coordinación con el INAH, aunque reconoció que el proceso de ajuste del color continúa.
El caso ha escalado al ámbito político toda vez que la regidora Maribel Chollet Morán solicitó información al INAH sobre los criterios utilizados para la intervención, cuestionando la falta de transparencia y el impacto en la imagen urbana del Centro Histórico.
Chollet subrayó que cualquier acción en un edificio emblemático debe sustentarse en lineamientos técnicos claros y verificables, al tiempo que expresó preocupación por el deterioro visual del inmueble, considerado un símbolo de identidad para los mazatlecos.
Y Estrella Palacios no tardó en responder.
“Lo que sí les pido y no se vale es que cualquier persona salga y emita opinión sin sustento alguno y que ustedes (los reporteros) lo publiquen”.
El reproche de la alcaldesa ocurrió en medio de la polémica generada por la pintura en la fachada del Ayuntamiento y las críticas ciudadanas en redes sociales tras la aplicación del tono rosado.
El delegado del INAH reconoció que, aunque la discusión sobre la restauración del Palacio Municipal ya existía previamente en el ámbito técnico, la controversia por la pintura rosa funcionó como un “detonante” que aceleró la necesidad de concretar un proyecto de rescate.
“Muchas veces las cosas tienen que tocar fondo para que se atiendan de fondo”, expresó, al señalar que este episodio podría traducirse en una oportunidad para mejorar las condiciones del inmueble y su entorno.







