El tiroteo en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, que dejó una turista canadiense muerta y 13 heridos, no es un hecho aislado, advirtió el Sindicato Nacional de Restauradores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El sindicato atribuyó el incidente a “años de desatención presupuestal” que han debilitado la seguridad y el funcionamiento de los sitios arqueológicos.
Señalaron que los recortes han reducido plazas de custodia, dejado equipo de revisión fuera de uso y limitado insumos para conservación y mantenimiento.
La operación diaria de los sitios, alertaron, se mantiene con menos personal y herramientas, lo que afecta tanto la preservación del patrimonio como la seguridad de los visitantes.
El sindicato insistió en que estas deficiencias han sido denunciadas repetidamente y advirtió que, sin solución, los riesgos continuarán aumentando.






