Japón acordó importar un millón de barriles de crudo de México, con entrega prevista para julio, como parte de su estrategia para diversificar fuentes de energía ante el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, de acuerdo con La Jornada.
El acuerdo se concretó tras una llamada telefónica el martes entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quienes acordaron fortalecer la cooperación bilateral en energía.
Sheinbaum explicó que, a pedido de Japón, la petrolera Pemex exportará crudo excedente, que no se destina a las refinerías mexicanas, para mitigar el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. “Se ha exportado muchas veces, no es la primera vez”, destacó.






