En apenas un mes, el precio del tomate al consumidor final subió 12 pesos por kilo, mientras que los productores recibieron un aumento marginal, alertó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). La mayor parte del alza se concentra en traslado, centros de abasto y comercios, de acuerdo con La Jornada.
Actualmente, los consumidores pagan 3.26 veces más de lo que reciben los productores. Entre marzo y el 10 de abril, el precio para los productores pasó de 14.50 a 17 pesos, mientras que al consumidor subió de 43.24 a 55.50 pesos, un incremento del 28.3 por ciento.
El GCMA señaló que los mayores aumentos ocurren justo antes de llegar al consumidor, especialmente en tiendas de autoservicio, lo que evidencia que la inflación del jitomate no se reparte de manera uniforme en la cadena de comercialización.
El incremento responde a ajustes estacionales, cambios logísticos y una mayor demanda en las grandes ciudades. Sin embargo, el organismo destacó que el problema no nace en el campo, sino en cómo llega el producto al consumidor, lo que genera una creciente desconexión entre ambos.
Para corregirlo, el GCMA recomendó aumentar la transparencia en precios, fortalecer la comercialización directa y promover mercados regionales, con el objetivo de reducir la presión sobre el consumidor y equilibrar los márgenes en la cadena de valor.







