El gobierno federal aseguró que no existe justificación para un aumento en el precio de la tortilla, al descartar incrementos en el costo del maíz en grano o de la harina, informaron la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Procuraduría Federal del Consumidor.
Ante versiones sobre posibles alzas, las autoridades hicieron un llamado enérgico a evitar incrementos injustificados en este alimento básico, clave en la dieta de millones de mexicanos.
Indicaron que la mayoría de los actores del sector participa en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, donde se han comprometido a mantener la estabilidad de precios e incluso avanzar en su reducción conforme a las condiciones del mercado. En este marco, la Cámara Nacional del Maíz Industrializado y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla reiteraron que no hay fundamentos técnicos ni económicos para encarecer el producto.
El acuerdo contempla apoyos como acceso a insumos a menor costo, financiamiento preferencial y medidas para reducir gastos de producción, con el objetivo de mantener precios accesibles para la población.
Por su parte, la Profeco mantiene un monitoreo permanente en más de 600 tortillerías del país para vigilar precios y verificar que se respeten las condiciones de venta, además de promover prácticas como la correcta calibración de básculas.
El gobierno, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, señaló que continuará reforzando la cadena de producción del maíz para garantizar el abasto, proteger el poder adquisitivo y avanzar en la soberanía alimentaria.







