La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un endurecimiento en las acciones de protección consular tras el fallecimiento número 15 el pasado 11 de abril en el Centro Correccional de Winn, en Luisiana, de un mexicano bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en lo que va de la administración de Donald Trump.
La mandataria informó que ha instruido a los cónsules de México en Estados Unidos realizar visitas diarias a los centros de detención, sustituyendo las revisiones semanales que se hacían anteriormente.
Detalló que le instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, que se comunique con las instituciones correspondientes del Departamento de Estado, “para que permitan que los cónsules mexicanos estén diario en los centros de detención y puedan atender a nuestros connacionales en los centros de detención y no solamente una vez a la semana”.
Reveló que su gobierno ya envió una “carta muy fuerte” y un comunicado oficial a las autoridades estadounidenses exigiendo el esclarecimiento de estos hechos.
Ante la falta de respuestas puntuales por parte del gobierno de Estados Unidos en cada caso, la presidenta confirmó que México acudirá a instancias internacionales. Detalló que se está trabajando en denuncias formales ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y se revisan mecanismos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para señalar las prácticas y presuntos maltratos en los centros de detención.
Finalmente, Sheinbaum Pardo reiteró que, aunque ha conversado con Donald Trump sobre la protección de los derechos humanos de los mexicanos en el exterior, la postura de México es de total desacuerdo con las detenciones masivas de personas cuyo único “delito” es no contar con documentos.
“Vamos a hacer todo lo necesario para defender a los mexicanos”, concluyó.







