La COVID persistente o síndrome post covid puede tener un costo para el conjunto de sus economías de hasta 135 mil millones de dólares anuales durante la próxima década, informó la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE).
El COVID persistente, un síndrome de infección postaguda caracterizado por síntomas persistentes como la disfunción cognitiva (“niebla mental”) y la fatiga.
Prevé que la prevalencia de la COVID persistente se mantenga por debajo del 1 % entre 2025 y 2035 (afectando al 0,6-1,0 % de la población de la OCDE y la UE), los costes sanitarios directos para abordar la COVID persistente, incluso bajo supuestos conservadores, seguirán siendo elevados: alrededor de 11.000 millones de dólares al año.
En total, las pérdidas proyectadas del 0,1-0,2% del PIB , que suponen una transmisión residual baja o moderada del virus que dé lugar a nuevos casos de COVID persistente, podrían generar un lastre importante para la economía que ascendería a 135.000 millones de dólares anuales durante la próxima década , comparable al presupuesto anual total de salud de los Países Bajos o España.
“La COVID persistente seguirá mermando la participación laboral y la productividad en un contexto de modesto crecimiento económico y envejecimiento de la población. Estas pérdidas se deben al absentismo laboral, el presentismo y el abandono del mercado laboral relacionados con la enfermedad”, dice el informe.




