La economía mexicana inició 2026 con señales de debilitamiento, según los Indicadores Compuestos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Mientras el indicador adelantado, que anticipa el comportamiento económico en el corto plazo, registró un leve avance de 0.09 puntos en febrero, de acuerdo con La Jornada.
Este es su menor aumento en 10 meses, el indicador coincidente, que refleja la economía en curso, se mantuvo estancado en enero por debajo de su tendencia de largo plazo.
El estancamiento del indicador coincidente confirma la ralentización de la economía nacional, a pesar de que el indicador adelantado apunta a un avance moderado durante los primeros meses del año. Cuatro de seis componentes del indicador adelantado mostraron debilidad en febrero, incluyendo la caída del S&P 500, la depreciación del peso frente al dólar y la disminución en la confianza para invertir.
En el indicador coincidente, tres de seis componentes contribuyeron a la caída en enero: el número de asegurados en el IMSS, la actividad industrial y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE). Otros elementos como ventas al por menor se estancaron y las importaciones solo registraron un pequeño incremento, reflejando un arranque de año débil y desigual.
Analistas prevén que, aunque la economía muestra signos de recuperación moderada, la lenta reacción de sus principales componentes indica que el crecimiento de México durante los primeros meses de 2026 será limitado y vulnerable a factores externos e internos.







