Los aranceles impuestos a productos importados de países con los que no hay tratado comercial buscan establecer las mismas condiciones comerciales para todos, por lo que “México no tiene nada contra China”, afirmó el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón.
El funcionario federal indicó que el aumento de impuestos a la importación comenzó a operar desde el inicio del año causará pérdidas por 9 mil 400 millones de dólares para los sectores mecánico y eléctrico del gigante asiático, el funcionario defendió la postura mexicana.
“Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo, a favor de estas empresas, empiece a emparejarse. Ese es un derecho que México tiene. Nosotros no tenemos nada contra China ni contra ningún otro país”, destacó.
Ebrard Casaubón explicó que México impuso aranceles a textiles, calzado y acero debido a condiciones desfavorables para nuestra industria. Apuntó que el acero chino, por ejemplo, cuesta 150 dólares a México, pero las pruebas indican que no pagan los mismos impuestos o reciben un subsidio considerable.
El país impuso aranceles a vehículos, ya que sus precios son inferiores al costo de producción, lo cual puede llevar a la quiebra de empresas, ya que el precio de salida es menor al costo de operación de la competencia, destacó el secretario de Economía.






