Luego de que la Cámara de Diputados desechara la Reforma Electoral impulsada por el Ejecutivo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este jueves que enviará una nueva propuesta el próximo lunes, denominada Plan B.
Durante su conferencia matutina de este jueves desde Palacio Nacional la mandataria señaló que, aunque la oposición bloqueó la disminución de recursos a partidos e instituciones electorales, su gobierno insistirá en erradicar los privilegios que aún persisten en la burocracia nacional.
Sheinbaum calificó como “excesivos” los recursos que se destinan actualmente a partidos políticos y los altos salarios de consejeros del INE, destacando que el pueblo de México demanda austeridad para que ese dinero se traduzca en obras públicas como bacheo, agua potable y drenaje.
“Porque al pueblo de México, no a la presidenta, al pueblo de México, lo vimos en la encuesta y en todas las encuestas, le parece excesivo la cantidad de recursos públicos en un país de grandes necesidades que destine tanto recurso a los partidos políticos. Al pueblo de México le parece excesivo que los consejeros del INE sigan ganando más que la presidenta. Al pueblo de México le parece excesivo que se repitan funciones en los OPLES, llamados OPLES, o Institutos Electorales Locales, con el INE y que se destinen muchos recursos para esas áreas, para grandes salarios, mientras hay muchas necesidades en los municipios”, señaló.
“La austeridad republicana tiene que ver con eso, con que se utilicen los recursos indispensables para la función pública y que la mayor parte del recurso público se vaya a la gente en programas de bienestar, en escuelas, en hospitales, en centros de salud, en bacheo, en agua potable”, enfatizó desde Palacio Nacional.

La nueva estrategia legislativa se centrará en dos pilares fundamentales para optimizar el gasto público en estados y municipios:
Tope máximo a Congresos Locales: La presidenta exhibió disparidades en los presupuestos estatales. El nuevo Plan B propone establecer un límite basado en el porcentaje del presupuesto o población de cada entidad.

Reducción de Regidurías: Cuestionó la necesidad de tener cabildos de hasta 28 regidores en algunos municipios. La propuesta busca limitar el número de regidores y síndicos para que el ahorro se quede directamente en el municipio para obra pública.
Además de la austeridad, el Plan B contempla reformas para que la ciudadanía tenga mayor peso en las decisiones electorales:
Consultas Populares: Se propondrá permitir que temas electorales, como el financiamiento a partidos, puedan ser sometidos a consulta pública, algo que actualmente está prohibido por ley.
Revocación de Mandato: La propuesta busca que este ejercicio democrático pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno (actualmente solo es en el cuarto), permitiendo que la gente decida sobre la continuidad del Ejecutivo de manera más flexible.
La mandataria finalizó subrayando que el objetivo de la Cuarta Transformación sigue siendo erradicar el régimen de corrupción y privilegios. “Si no pasa (el Plan B), tampoco pasa nada, pero nosotros tenemos un mandato y una convicción: a nosotros no se nos olvida de dónde venimos”, concluyó.






