El fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos anula en los hechos la orden ejecutiva que amenaza con aranceles adicionales a cualquier país que exporte petróleo a Cuba y abre la puerta a que naciones como México reanuden sus envíos a la isla.
Como resultado de este fallo, el presidente estadunidense Donald Trump fue obligado a firmar una orden ejecutiva que pone fin a la imposición de varios aranceles y las amenazas de gravámenes adicionales bajo esa ley.
Entre las amenazas que tuvieron que ser retiradas está la de sanciones contra países que envíen petróleo a Cuba, formulada en una orden ejecutiva firmada el 29 de enero, que amenazó con aranceles adicionales sobre bienes importados a Estados Unidos que son producto de cualquier otra nación que directa o indirectamente vende o de otra manera otorga cualquier petróleo a Cuba.
La Casa Blanca ha dicho, después de ese fallo, que empleará otras leyes para justificar la imposición de un arancel global de 15 por ciento, no se ha anunciado un sustituto para los impuestos sobre países que se atrevan a enviar petróleo a Cuba y, por lo tanto, esa amenaza ya no está en vigor.





