En un pueblo de Texas al borde del Río Bravo, que Estados Unidos denomina Río Grande y de un alto muro metálico fronterizo, circularon rumores de que las autoridades federales de inmigración querían comprar tres enormes almacenes, para transformarlos en un centro de detención.
Ante la investigación, se presentó una escritura que mostraba que el Departamento de Seguridad Nacional ya había cerrado un acuerdo de 122.8 millones de dólares por los almacenes de siete 76 mil 738 metros cuadrados en Socorro, una comunidad de 40 mil habitantes a las afueras de la ciudad de El Paso.
Socorro se encuentra entre al menos 20 comunidades con grandes almacenes en Estados Unidos que se han convertido en objetivos discretos de la expansión de 45 mil millones de dólares del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de los centros de detención.







