Los gobiernos de Estados Unidos y México acordaron un “plan técnico” para gestionar el agua de la cuenca del río Bravo en un contexto de sequía extrema y en el marco del Tratado de Aguas de 1944, que establece la distribución de recursos hídricos entre ambas naciones.
En un comunicado conjunto publicado hoy, “establece una ruta clara conforme a los mecanismos previstos en el Tratado y es resultado de un trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países”.
El gobierno de México confirmó su disposición a garantizar la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado, priorizando además el abastecimiento para consumo humano y producción agrícola.
Mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, escribio en su red social, “El acuerdo entre Estados Unidos y México para abordar la escasez de agua en México es otro ejemplo de cómo el presidente Trump cumple con el pueblo estadounidense. Esto representa una victoria para los agricultores y ganaderos estadounidenses”.
The agreement between the United States and Mexico to address Mexico’s shortfalls of water deliveries is another example of President Trump delivering for the American people. This is a win for American farmers and ranchers, and we appreciate President @Claudiashein‘s consistent…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) February 3, 2026







