Caen 70% ventas de souvenirs en Mazatlán

Caen 70% ventas de souvenirs en Mazatlán

Cruceristas gastan menos, dicen vendedores de artesanías

 

Vendedores de artesanías, recuerdos y platería que están instalados en el recinto portuario donde llegan los cruceristas en Mazatlán, estiman que la temporada otoño invierno inició floja, pues las ventas han caído 70 por ciento.

Gilberto Lizárraga, presidente del grupo de vendedores de playa El Recodo, quien también representa a los que rentan un espacio en este lugar, informó que los cruceristas gastan menos.

“Trae poco presupuesto el turista americano, como que viene muy limitado en cuanto a gastos para el ramo de la artesanía”, dijo.

Los vendedores que son los primeros en recibir al turismo naviero les ofrecen zarapes, platería, camisas, chamarras que saben son del gusto del turista de este segmento.

“Ellos dicen que la venta se les ha reducido aproximadamente un 70 por ciento, lo que pasa es que no trae presupuesto para eso, la economía ya está fallando, los que andan ambulantes tratan de compensar (lo que deja de comprar) el americano con los nacionales, pero los que están en los módulos de la terminal portuaria sí le están batallando porque están pagando renta y ellos tienen que estar ahí porque en el contrato dice que no debe de haber lugares vacíos”.

La expectativa, agregó, es que esta semana lleguen cuatro cruceros y compensar la falta de ingresos, y aunque la temporada tuvo un inicio flojo, se prevé que el punto culminante llegue en diciembre o enero.

Las cuentas alegres de Mireya Sosa Osuna, secretaria de Turismo estatal, a casi mes y medio de que concluya el año, se basan en que durante 2025 este puerto ha recibido a 83 cruceros turísticos con más de 308 mil visitantes que han dejado una derrama económica superior a 486 millones de pesos.

El manejo de las cifras de pasajeros y tripulación siempre son absolutos, es decir, Sectur informa el total de personas que llegan al puerto a bordo, pero no especifica que no todos bajan a la ciudad.

Gilberto Lizárraga, con base a los datos de los vendedores, estima que solo baja del barco un 40 por ciento de pasajeros y tripulación, y algunos regresan al barco a la hora de la comida.

“Buscan la manera de gastar menos en la ciudad, también en alimentos me han comentado mis compañeros, porque se dan cuenta que a veces le piden al guía del turista que los regresen a cierta hora para comer a bordo, y otros comen en la ciudad y van a los tours que programan incluso fuera de la ciudad”, detalló.

Los turistas que están bajando son de edad madura, agregó.

 

Un proveedor para todos los vendedores del Pacífico mexicano

Con relación a los productos que ofrecen, mencionó que “normalmente la artesanía es la misma en todo el país, como los zarapes, suéter de jerga, hay un proveedor que va surtiendo de puerto en puerto, hay artesanía local pero ya es poca”.

Aunque considera que deberían ofrecer productos que no se encuentren en otro puerto mexicano, le apuestan al gusto del turista por los artículos nacionales.

“Sería lo ideal, pero es que ellos tienen cierto gusto, les atrae mucho lo mexicano como los zarapes, vestidos típicos, tienen cierta predilección por esos productos, y la platería”, dijo.

Y los vendedores saben cuando les va a ir bien, precisó, por ejemplo, si el crucero viene de Cabo, van a vender, pero si viene de Vallarta a Mazatlán no porque vienen más gastados.

Con todo y eso, hay predilección por comprar artículos que traen el nombre de Mazatlán, agregó.

Cada turista gastaba antes de la pandemia unos 100 dólares en promedio, dijo, y hoy es una cifra menor.

 

Hay que ponerse creativos: Amepact

Arturo Musi, presidente de la Amepact (Asociación Mexicana para la Atención de Cruceros Turísticos), consideró que los vendedores de artesanías y otros artículos que se venden en Mazatlán deben contar con características que los hagan únicos y que no sea posible encontrarlos en otros lugares.

“Un consejo a la Secretaría de Turismo sería que deberían de analizar cada naviera, cuál es su mercado, para que ellos sepan qué le van a vender a cada uno; si el Carnival son jóvenes, pues qué le vendo, si en el Holland America Line son mayores, pues también qué les ofrece, hay que ir redireccionado a quién le voy a vender qué”, expuso.

La queja de las bajas ventas en el segmento del turismo de crucero no es exclusivo de Mazatlán, acotó.

“(…) lo que pasa es que ahorita en los puertos a donde llegan, por ejemplo, en la ruta Mazatlán-Vallarta y Cabo, los turistas cuando bajan encuentran las mismas cosas, nada más una playera dice “Bienvenido a Mazatlán” y en el otro dice “Bienvenido a Vallarta”, y el otro “Bienvenido a Los Cabos”, son hechas en China la mayoría, mientras que las artesanías, pues son los mismos llaveritos, los mismos imanes, las mismas cosas, nada más con el destino diferente”, detalló.

“El turista quiere llevarse un recuerdo auténtico del lugar, entonces tenemos qué ver qué les podemos vender para que esto sea más redituable, pero no es lo que quiero yo venderles”.

Puso de ejemplo a Colombia donde venden mucho los paquetes de café que es un distintivo, “hay que buscar en Mazatlán qué pueden venderle a la gente que sea típico sinaloense, y que sea algo que se pueda vender como un recuerdo y que no lo encuentran en ningún otro puerto porque si no, compites con lo mismo”, advirtió.

Consideró que es la secretaría de Economía la que debe de impulsar, junto con la Sectur, la creación de talleres o cursos y ver qué se puede ofrecer, cómo ofrecerlo para apoyar al artesano local y para hacer distintivos del lugar donde llega.

Comentó que en Mazatlán es donde los cruceristas gastan más, entre 80 y 85 dólares por pasajero, mientras que en Cozumel son 110 dólares.

Artículo publicado el 09 de noviembre de 2025 en la edición 1189 del semanario Ríodoce.

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