David Kershenobich, secretario de Salud del gobierno federal (SSA), reconoció que existe escasez en el país de la vacuna BCG, que se aplica a los recién nacidos contra la Tuberculosis, pero aclaró que “máximo” en cuatro semanas se volverá a surtir.
El funcionario aseguró que, pese a esa situación “no están en riesgo los niños”, ya que esa vacuna se puede poner entre los cero y los cuatro años.
El secretario confirmó que a nivel mundial se vive la escasez de la vacuna BCG, la cual “se debe aplicar al momento en que nace una criatura”.
La vacuna BCG, de acuerdo con la Secretaría de Salud, es una preparación de bacterias vivas atenuadas derivadas de un cultivo de bacilos de Calmette y Guérin (Mycobacterium bovis). BCG significa Bacilo de Calmette y Guérin, y su uso es para prevenir la tuberculosis.
Kershenobich explicó que el principal proveedor del biológico cambió su instalación en la producción en la India y ello no solo ha afectado México sino a todo el mundo.







