‘Tuvimos que agacharnos y comer como perros’

‘Tuvimos que agacharnos y comer como perros’

“Tuvimos que agacharnos y comer sobre las sillas con la boca, como perros”, esta narración forma parte de los abusos y trato denigrante que, acusan, ocurren en los centros de detención de migrantes en Estados Unidos.

El gobierno de los Estados Unidos ha sometido a los migrantes detenidos en tres centros de Florida a condiciones abusivas, degradantes y, en algunos casos, potencialmente mortales, según un informe publicado por Americans for Immigrant Justice, Human Rights Watch y Sanctuary of the South.

En un informe de 100 páginas titulado “‘Sientes que tu vida se acabó’: Prácticas abusivas en tres centros de detención de migrantes en Florida desde enero de 2025”, documentan las condiciones de detención en el Centro de Procesamiento de Servicios de Krome, el Centro de Transición de Broward (BTC, por sus siglas en inglés) y el Centro Federal de Detención (FDC, por sus siglas en inglés) en Miami, incluyendo hacinamiento e insalubridad, tratos degradantes y falta de acceso atención médica adecuada y de urgencia.

Las organizaciones también documentaron la experiencia de 17 migrantes detenidos en los tres centros de detención desde el 20 de enero.

“Las personas detenidas por motivos migratorios están siendo tratadas como si no fueran seres humanos”, afirmó Belkis Wille, directora asociada de la División de Crisis y Conflictos de Human Rights Watch.

“No se trata de casos aislados, sino del resultado de un sistema de detención fundamentalmente deficiente en el que se cometen graves abusos”.

Americans for Immigrant Justice es un despacho de abogados sin fines de lucro que trabaja por la justicia para los migrantes a través de representación directa, litigios de impacto, incidencia y divulgación.

Human Rights Watch es una organización no gubernamental internacional que investiga e informa sobre abusos de derechos humanos en todo el mundo para promover la justicia y la rendición de cuentas. Sanctuary of the South es una cooperativa de trabajadores cuya misión es la justicia y la liberación a través del amor y el apoyo comunitarios.

Los investigadores de las organizaciones entrevistaron a migrantes que están o estuvieron detenidos, a sus familiares y a abogados de migración y analizaron datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y otros documentos oficiales.

Desde la toma de posesión del presidente Donald Trump, su administración ha llevado a cabo un incremento de las detenciones de migrantes en todo el país. Según datos del ICE, a mediados de abril, 45 de los 181 centros de detención autorizados en todo el país superaban su capacidad contractual.

El número de personas detenidas por el ICE en Florida también ha aumentado. En Krome, la población detenida se triplicó en los tres primeros meses de 2025 y superaba en casi tres veces la capacidad de funcionamiento del centro de detención. El FDC, una cárcel federal que en los últimos años no se había utilizado para la detención de migrantes, comenzó a albergar a cientos de migrantes en febrero.

“La escalada antimigrante y las tácticas de control de la administración Trump están aterrorizando a comunidades y destrozando familias, lo que es especialmente cruel en el estado de Florida, que prospera gracias a sus comunidades de migrantes”, afirmó Katie Blankenship, abogada de migración y cofundadora de Sanctuary of the South.

“El enfoque rápido, caótico y cruel para arrestar y encerrar a las personas es literalmente mortal y está provocando una crisis de derechos humanos que afectará a este estado y a todo el país durante los próximos años”.

Los investigadores documentaron que las personas detenidas en Krome han sido recluidas de forma habitual en celdas gélidas y hacinadas, sin ropa de cama ni acceso a servicios de higiene, y han sido sometidas a encadenamientos prolongados e injustificados durante su transporte. Las personas detenidas en los tres centros no han podido recibir atención médica necesaria, ni siquiera para enfermedades crónicas como la diabetes, el asma y el VIH. Algunas mujeres han estado detenidas en Krome, un centro de detención para hombres, sin acceso a servicios de higiene y cuidado adecuados a su género y sin privacidad. Al menos dos muertes bajo custodia, una en Krome y otra en el BTC, podrían estar relacionadas con falta de atención médica.

Otra detenida dijo que fue testigo de la muerte de Marie Ange Blaise, una mujer haitiana de 44 años, después de que el personal se demorara en llamar a los servicios médicos.

“Empezamos a gritar pidiendo ayuda, pero los guardias nos ignoraban”, dijo. “Cuando llegó el equipo de rescate, ella ya no se movía”.

En un incidente especialmente degradante, los detenidos en el FDC fueron obligados a comer con las manos esposadas a la espalda.

“Tuvimos que agacharnos y comer sobre las sillas con la boca, como perros”, dijo Harpinder Chauhan, un emprendedor británico que había sido detenido por el ICE cuando asistía a una cita rutinaria de migración.

Chauhan, que padece diabetes y una enfermedad cardíaca, dijo que se le negó su insulina en varias ocasiones durante su detención en Krome, el FDC y el BTC, en este último durante casi una semana, por lo cual se desmayó y fue trasladado a un hospital.

“El Gobierno de Estados Unidos está deteniendo a muchas personas que no representan ninguna amenaza para la seguridad pública, en condiciones que violan los derechos humanos y la dignidad básicos”, afirmó Belkis Wille.

“Estados Unidos tiene la responsabilidad de tratar con dignidad y humanidad a todas las personas bajo su custodia”.

En la foto, tomada de las redes del ICE, agentes de policía detienen a un migante.

 

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