El hijo del Chapo se declara culpable de narcotráfico y acepta cooperar con EU; su abogado señala que México no fue incluido en el caso de su cliente por tema Cienfuegos y acusa a Claudia Sheinbaum de ser vocera de un grupo criminal; esta lo llama “irrespetuoso”
Ovidio Guzmán López tuvo un papel clave como coordinador logístico para la producción y tráfico de drogas dentro del Cártel de Sinaloa, sobornando a agentes del orden público, a funcionarios públicos corruptos e incluso participó en asesinatos, según relata el acuerdo de culpabilidad presentado el pasado viernes en la Corte de Distrito Norte de Illinois, en Chicago.
“Guzmán López reconoce además que ocasionó el pago de sobornos a agentes del orden público en México para facilitar la comisión del delito”, y para proteger sus actividades de distribución de drogas Ovidio y otros compraron armas, sobornaron “a funcionarios públicos corruptos”, incitaron a la violencia participando o amenazando “con actos de violencia, incluyendo asesinato, secuestro, asalto y agresión contra las fuerzas del orden, narcotraficantes rivales y miembros de su propia organización”, señala el documento.
Durante la audiencia donde se leyó el acuerdo, y ante la jueza Sharon Coleman, el hijo del Chapo se declaró culpable de dos cargos de empresa criminal continuada y dos de conspiración de tráfico de drogas, y aceptó colaborar con el gobierno de EU a cambio de una posible reducción de su condena, mientras que su abogado Jeffrey Lichtman afirmó que México no ha sido incluido en el caso contra su cliente, debido al tema Cienfuegos y llamó a la presidenta Claudia Sheinbaum “publirrelacionista” del cártel del Mayo Zambada.
Las acusaciones
El documento de 36 páginas presentado por los fiscales Andrew S. Boutros y Adam Gordon y que incluye cargos de 12 acusaciones sustitutivas, imputa además al Ratón de los delitos de lavado de dinero, uso y portación de un arma de fuego, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos para promover un delito de tráfico de drogas, entre otros.
“Al declararse culpable, el acusado admite los siguientes hechos y que esos hechos establecen su culpabilidad más allá de toda duda razonable”, señala la acusación firmada de puño y letra por Ovidio Guzmán.
Según los fiscales, desde 2008, cuando el Ratón tenía 18 años, y al menos hasta el 5 de enero de 2023, cuando fue detenido, formó parte del Cártel de Sinaloa junto con sus hermanos Joaquín Guzmán López, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, primero junto a su papá Joaquín Guzmán Loera, Ismael Zambada García y Dámaso López Núñez, y tras la detención del Chapo en 2016 y su extradición en 2017, los Chapitos asumieron un mayor control de la organización al amenazar y provocar actos violentos contra el Licenciado, su familia y socios.
El Cártel añade, bajo el liderazgo del Chapo y el Mayo, operaba como una afiliación de narcotraficantes y lavadores de dinero ubicados en múltiples países de todo el mundo que coordinaban y agrupaban sus recursos colectivos con el fin de transportar drogas desde los países de suministro de Centro y Sudamérica a México, transportar drogas a través de México hacia los Estados Unidos; distribuir medicamentos a clientes mayoristas en los EU, y recolectar, lavar y transferir el producto del tráfico de drogas.
“(Ovidio) Guzmán López se desempeñó como supervisor y gerente dentro del Cártel de Sinaloa, así como uno de los principales administradores, organizadores y líderes. Entre otras cosas, empleó y, en última instancia, gestionó a numerosas personas que colaboraron en la fabricación, el transporte, el almacenamiento y la distribución de narcóticos, así como a numerosas personas que sirvieron como guardias de seguridad para Guzmán López y otros miembros del Cártel de Sinaloa”.
Al Ratón, de 35 años, quien fue detenido en la sindicatura de Jesús María, se le acusa de ser líder del Cártel de Sinaloa junto con sus hermanos, y de haber operado el transporte de cargamentos de cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana y finalmente fentanilo hacia EU, de importar precursores químicos, y de recoger y lavar las ganancias del tráfico de drogas.
La acusación detalla que para mover las drogas y los precursores químicos desde países como Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú, Panamá, Costa Rica, Honduras y Guatemala, Ovidio y otros utilizaron aviones de carga, aeronaves privadas, submarinos y otras embarcaciones sumergibles y semisumergibles, buques portacontenedores, buques de suministro, lanchas rápidas, barcos pesqueros, autobuses, vagones de ferrocarril, tractocamiones, automóviles y transporte interestatal e internacional privado y comercial.
Una vez en México, mensajeros afiliados al Cártel de Sinaloa transportaban grandes cantidades de cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana, “a veces en cargamentos de cientos o miles de kilogramos desde varios lugares de México hasta la frontera con los Estados Unidos”, donde se almacenaban en escondites y casas de seguridad ubicadas en Tijuana, Mexicali y otros lugares, y posteriormente las introducían a EU a través de transportistas, en vehículos, vagones y túneles.
“Alrededor de enero de 2014, Guzmán López invirtió, junto con otros, en un cargamento de aproximadamente cuarenta toneladas de mariguana que se transportó a Hermosillo, Sonora, con la intención de importarlo y distribuirlo en Estados Unidos. Guzmán López y otros pretendían transportar la mariguana de Sonora a Tijuana, y luego a EU mediante un túnel subterráneo construido por sus trabajadores. Sin embargo, antes de que la mariguana llegara a Tijuana, las autoridades incautaron aproximadamente veinte toneladas en Hermosillo y sus alrededores. De las veinte toneladas restantes, aproximadamente tres o cuatro se transportaron y vendieron en Los Ángeles, California”, menciona el oficio.
Posteriormente entre 2018 y 2020, Ovidio participó personalmente y con otros, en el tráfico de fentanilo, y operó laboratorios clandestinos donde se fabricaba la droga en polvo o pastillas, como ejemplo menciona un almacén de drogas y armas de fuego que él mismo operaba en Culiacán.
“Para proteger y promover la operación de tráfico de fentanilo del Cártel de Sinaloa, Guzmán López y sus cómplices usaban regularmente ametralladoras y perpetraban actos violentos contra agentes del orden, civiles y narcotraficantes rivales. Por ejemplo, alrededor del 5 de enero de 2023, miembros del Cártel de Sinaloa se enfrentaron en un tiroteo con AK-47 y otras armas de uso militar contra las autoridades mexicanas para intentar evitar la detención de Guzmán López, lo que resultó en la muerte de decenas de personas”.
Añade que Ovidio además supervisaba la recolección de las ganancias del tráfico de drogas en EU a través de mensajeros o lavadores de dinero de EU, quienes lo enviaban a México u otro países en efectivo a granel, mediante depósitos bancarios, transferencias electrónicas, cambio de divisas, sistemas de crédito, criptomonedas, comercio de bienes como automóviles, helicópteros y aviones, que se adquirían en un lugar y se transferían a otro.
“En múltiples ocasiones, los lavadores que trabajaban para Guzmán López se enviaban entre sí una fotografía de un billete de un dólar estadounidense con un número de serie único, que servía como prueba de propiedad del dinero que se lavaba desde Estados Unidos hacia México y permitía a los lavadores recuperar en México la misma cantidad de dinero”.
Además al Ratón se le imputa haber participado en el secuestro y asesinato de Jesús Antonio Muñoz Parra, el Montana, en 2018 en la entonces sindicatura de Eldorado, así como las ejecuciones de Mario Nungaray Bobadilla, Liebre, en 2021 en Phoenix, Arizona y de Geovanni Hurtado Vicente, el Amigo, en 2021 en Jalisco o Sonora.
“Guzmán López ocupaba una posición de supervisión y gestión, y era uno de los varios administradores, organizadores y líderes principales de la empresa criminal continuada, y de la cual… obtuvo sustanciales ingresos y recursos… durante un período de doce meses para la fabricación, importación y distribución de heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana”.
El acuerdo de culpabilidad fechado el 11 de junio de 2025, establece que Ovidio renuncia a un juicio, a apelar, accede a que se posponga su sentencia y a proporcionar “información completa y veraz en cualquier investigación y preparación previa al juicio, así como a prestar testimonio completo y veraz en cualquier procedimiento penal, civil o administrativo”, a cambio de una posible reducción de su condena.
Los fiscales acordaron que Ovidio pague 80 millones de dólares, y la jueza fijó como fecha para la audiencia donde se le dictará sentencia el 1 de septiembre de 2025, donde podría recibir una pena mínima de 10 años de prisión o una máxima de cadena perpetua.
Lichtman Vs Sheinbaum
Al término de la audiencia, Jeffrey Lichtman, abogado de Ovidio, criticó que la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionara la negociación del gobierno de EU con su cliente y el que no se informara al gobierno de México sobre la detención del Mayo Zambada.
“Le diría a la presidenta Sheinbaum que tal vez debería fijarse en sus predecesores en la Presidencia y tratar de averiguar ¿por qué sucedió eso? ¿Por qué nunca se hace ningún esfuerzo por detenerlo?, ni siquiera sé si Zambada ha sido acusado en México, de alguna manera, de alguna forma, en lugar de actuar como la publirrelacionista, el brazo de relaciones públicas de la organización de narcotráfico de Zambada, que es lo que parece“, dijo.
Lichtman también consideró absurdo que México pidiera ser incluido en una suerte de negociación o decisión en el caso de su cliente, cuando exoneró al general Salvador Cienfuegos, pese a que EU lo acusó de proteger a miembros del narco.
Claudia Sheinbaum, en una rueda de prensa convocada de última hora en Culiacán, calificó de “irrespetuosas” las declaraciones del abogado, y afirmó que su gobierno no establece “relaciones de complicidad con nadie”.
Mencionó que el caso de Ovidio es competencia de la Fiscalía General de la República y que esta emitiría un comunicado, el cual se publicó minutos después en redes sociales, y en el que la dependencia consideró las declaraciones de Lichtman “irresponsables”, “oportunistas”, y que buscan “un oportunismo mediático que descalifica a quien dolosamente lo utiliza”.
Añadió que “quienquiera que conozca de un delito tiene la obligación de denunciarlo ante las autoridades competentes, aportando las pruebas correspondientes. Y, quien no lo haga, incurre en una infracción legal por ello”.
Señaló que la detención de Ovidio fue en México, lo “cual demuestra, con resultados indudables, el compromiso de legalidad de nuestro país y de sus autoridades”.
En un tuit, Lichtman respondió a Sheinbaum: “está disgustada con mis veraces comentarios sobre su oficina y gobierno corruptos. Puede convocar tantas conferencias de prensa apresuradas como quiera, pero el pueblo mexicano (y yo mismo) sabemos que actúa más como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante que como la líder honesta que merece el pueblo mexicano”.

ACUERDO DE CULPABILIDAD. Soborno, secuestro, tráfico y asesinato, entre los cargos.
Artículo publicado el 13 de julio de 2025 en la edición 1172 del semanario Ríodoce.






