Violencia creció y se recrudeció. Fallida estrategia de seguridad en Sinaloa

Violencia creció y se recrudeció. Fallida estrategia de seguridad en Sinaloa

La estrategia de seguridad implementada en Sinaloa y en otros estados de México, es fallida, pues la psicosis que se vive en ciudades como Culiacán y en otros municipios sigue creciendo mientras el número homicidios y desapariciones forzadas continúan apilándose en las estadísticas publicadas en los reportes de las fiscalías de los estados.

Tan sólo en mayo en Sinaloa, mes en que por primera vez se escuchó el rumor sobre una posible alianza entre el cártel de Los Chapitos y Cártel de Jalisco Nueva Generación, se registraron en promedio casi seis homicidios por día, además de que cada cuatro horas, una persona era levantada en algún lugar del estado, según estadísticas de gobierno del estado.

En opinión de analistas de seguridad, el problema radica en una falta de estrategia por parte de las autoridades federales y estatales, pues aun cuando han incrementado la presencia de elementos de seguridad, incluyendo Ejército Mexicano, Armada de México, y cientos de agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), los cárteles de la droga que se disputan Sinaloa, siguen peleando y mostrando cada vez una violencia más cruda.

Mike Vigil, analista de seguridad y ex jefe de operaciones especiales de la DEA, dijo que, lo que sea que está haciendo el gobierno federal en México para detener la violencia no está funcionando, pues los asesinatos se siguen dando y las desapariciones continúan.

“Yo siento que las autoridades no están realizando un verdadero trabajo de investigación, y mientras no haya una estrategia de inteligencia para acabar con el crimen organizado, la violencia va a continuar”, dijo Vigil en entrevista telefónica.

De acuerdo a una publicación hecha por el secretario de seguridad Omar García Harfuch, la presidenta de la república Claudia Sheinbaum Pardo, ordenó el despliegue de mil 200 elementos de la Secretaría de la Defensa, además de 400 elementos de la SSPC, no obstante, la violencia continúa, en parte por la supuesta “falta de estrategia”, pero también porque las armas continúan llegando a manos de los criminales.

“Pueden enviar a todos los elementos del ejército o de las policías federales, pero sin inteligencia y sin investigación, lo único que van a hacer las autoridades es patrullar las calles, y los criminales sólo tienen que esperar a que pasen para operar”, explicó Vigil.

La presidenta Sheinbaum Pardo aclaró por su parte, que su administración sí actúa mediante un sistema de inteligencia para acabar con el problema de inseguridad desde la raíz, pero también con presencia en Sinaloa para ejecutar órdenes de aprehensión, y resguardar a la población, precisando que “trabajan día y noche para proteger a la ciudadanía”.

“Sabemos que es una situación difícil para los habitantes y trabajamos día y noche para asegurar la paz en este estado”, externó Sheinbaum Pardo, en una de sus conferencias del pueblo.

Aunque la población en Culiacán ha empezado a relajarse y salir, principalmente durante el día, al caer la noche son pocas las personas que salen por temor a ser confundidos con miembros del crimen organizado, o encontrarse en medio del fuego cruzado.

Reinalda Pulido Chavira, presidenta del colectivo Madres en Lucha por tu Regreso a Casa, describió a Culiacán como una tortuga volteada, pues queda inmovilizada durante las noches debido al temor que existe entre la población, y que está afectando la economía del municipio.
Y aclara: el temor no sólo se siente en Culiacán, sino también en las zonas rurales donde se ven casas balaceadas, carros quemados, y la gente no termina por acostumbrarse.

“Se hablaba que en Culiacán estaba muy peligroso cuando empezó la guerra, pero yo siento que ahora está más fuerte la violencia, y para estar seguros, tenemos que estar encerrados, pero al mismo tiempo, tenemos que salir, y en mi caso, yo salgo a buscar a mi hijo”, dijo Pulido Chavira que, desde diciembre de 2020, busca a su hijo Javier Ernesto Vélez Pulido.

El sentir de Pulido Chavira coincide con la última encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que señala que el 69.9 por ciento de los mexicanos no se sienten seguros en las ciudades donde habitan, ni tampoco les da seguridad manejar por carreteras de la entidad.

La encuesta arroja números más escalofriantes si se consideran otros detalles, pues cuando el cuestionario ahonda en otras preguntas, el 31.6 por ciento de los encuestados opina que la inseguridad en el país continuará por lo menos durante los próximos 12 meses, mientras que un 22.9 por ciento considera que el país empeorará en materia de seguridad en los próximos meses.

“Realmente, es muy triste todo lo que pasa, y las autoridades parece que no están haciendo nada, y si hacen, no se está viendo”, insistió Pulido Chavira, una de las miles de madres que salen hasta tres veces por semana a buscar a sus hijos desaparecidos.

Vigil a su vez hace hincapié en la militarización que está viviendo el país, donde el ejército, la Marina y la Guardia Nacional cada vez tienen una presencia más relevante, cuando no están entrenados para ese tipo de labor, toda vez que su función es otra.

“Más que militarizarse al país, lo que se necesita en México es una agencia que tenga la capacidad para hacer investigaciones, porque si no se tienen eso, lo único que van a tener es más miembros de los mismos, con ejército patrullando en zonas de conflicto en Sinaloa, Chihuahua o Sonora, pero sin detener los índices de violencia”, insistió Vigil.

Estamos solos

La violencia en Sinaloa ha hecho que la población culiacanense piense que las autoridades han llegado a un punto en que están dejando que los grupos antagónicos que pelean en Culiacán se maten entre sí, sin que ellos intervengan, y lleguen hasta que todo termine.

“Hace unos días, hubo una balacera aquí por la (calle) Obregón, y los balazos duraron por lo menos 20 minutos, y se llamó al 911, varías veces, y ni militares, ni policías, ni Guardia Nacional llegaron, y los balazos sonaban muy fuerte. ¿Qué nos dice eso? Que a las autoridades no les importa. Y aquí viven familias”, dijo un comerciante que vive cerca de la esquina de Álvaro Obregón y Agricultores, en Tierra Blanca, y quien pidió no se revelara su nombre.

El incidente al que el comerciante se refería ocurrió en Tierra Blanca el domingo 14 de junio del presente año, alrededor de las 4 de la mañana, un enfrentamiento entre sicarios de los cárteles Mayos y Chapos, que dejó un saldo de tres pistoleros muertos y uno herido, y donde se confirmó que se dio una persecución donde usaron armas como AK-47, AR-15 y Barrett calibre .50 que, de acuerdo a expertos, cada detonación se puede escuchar hasta a cinco kilómetros de distancia, dependiendo de las condiciones del terreno.

“¿Dónde estaba el gobierno cuándo ocurrió esa balacera? Porque los balazos se escuchaban como si fuera zona de guerra, y yo personalmente llamé al 911, me respondieron, pero ninguna autoridad llegó. ¿Qué nos dice eso? Que estamos solos”, lamentó el comerciante.

En un vídeo que circuló en redes sociales se nota como los pistoleros viajan en camionetas disparan en repetidas ocasiones contra una unidad blanca equipada con blindaje artesanal, y donde efectivamente se puede apreciar el uso de Barret calibre .50, y que cuyo topón se dio por Álvaro Obregón en Tierra Blanca, a menos de 3 kilómetros del centro de la ciudad.

Ese sería una de las muchas balaceras que ocurren en Culiacán, y a donde las autoridades sólo llegan hasta que las detonaciones de los balazos han terminado, o como dicen algunos pobladores de Culiacán, y víctimas de la violencia en el municipio como Pulido Chavira: “parece que estamos solos”.

Artículo publicado el 22 de junio de 2025 en la edición 1169 del semanario Ríodoce.

COORDINACIÓN INTERINSTUCIONAL. Presentado los “escombros”.

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