Petróleos Mexicanos (PEMEX) pretende criminalizar a sus extrabajadores que protestaron en contra de la paraestatal por haberles eliminado los servicios médicos a que tienen derecho.
René Haro, uno de los 2 mil inconformes con la empresa mexicana fue citado hoy en la Fiscalía General de la república a que rindiera su declaración por ataques a vías de comunicación que presuntamente cometió el trabajador jubilado cuando protestó a las afueras de la terminal de almacenaje en Topolobampo.
Él y otros compañeros ya retirados se apostaron a la entrada y extendieron pancartas de reproche porque los habían dejado en indefensión y sin consulta médica, pese a que muchos de ellos tienen ya enfermedades propias de la edad.
Además, les retiraron las consultas de especialidades. Haro dijo que la actitud de PEMEX es revanchista y vengativa contra sus empleados que exigen el cumplimiento del Contrato colectivo del trabajo.
“Sin más, nos quitaron los servicios médicos, una cosa de derechos humanos, y cuando protestamos, nos denunciaron ante la fiscalía. En lugar de resolver la obligación a que están forzados, denuncias penalmente a sus trabajadores”, condenó.
Haro se reservó declarar en la diligencia.






