Fuentes militares afirman que una semana antes de los enfrentamientos en la cárcel de Culiacán, las autoridades detectaron que 26 reos no afines a Los Chapitos, fueron ‘secuestrados’ por sus compañeros
Una semana antes de los enfrentamientos en el interior del penal de Aguaruto, el pasado miércoles 21 de mayo, las autoridades detectaron que la presunta incursión de Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro, en el conflicto interno del Cártel de Sinaloa, detonó una pugna al interior de la cárcel.
El primer aviso fue la madrugada del sábado 17 de mayo, cuando un reo fue captado por el sistema de videovigilancia, saltando la barda que divide el área de patios.
Jesús “N”, el interno, dijo que fue llevado contra su voluntad por otros reos, del módulo cinco, donde estaba recluido, al 28. Además de él había otros dos compañeros retenidos. Los tres son originarios de Guasave, por lo que los internos afines a Los Menores, los golpearon para que confesaran si se habían afiliado a alguno de los grupos antagónicos.
Fuentes militares señalan que los tres reos fueron rescatados y reubicados, para evitar que fueran agredidos nuevamente.
Ese mismo día, pero a las 5:00 de la tarde, durante el pase de lista, los custodios se percataron que 26 presos habían sido trasladados por otros internos al módulo 28-B, donde los tenían aislados y estaban siendo interrogados por supuestamente pertenecer al grupo delictivo del exterior que se había aliado con el del Chapo Isidro. Al entrevistar a los internos afectados, estos negaron haber sido “secuestrados”.
Al día siguiente, durante el pase de lista matutino, los celadores notaron ahora la falta de tres internos más, entre ellos Julio César “N”, el Julio y/o Pitaya, y al realizar una revisión, los ubicaron en tres módulos diferentes, entre ellos el 28-B. Los tres fueron rescatados y reubicados. Estos dijeron que temían por la seguridad de los otros 26 internos que fueron llevados al mismo módulo.
Ante el “secuestro” masivo de reos, la mañana del domingo 18, se realizó un operativo con apoyo del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y custodios del penal de Aguaruto, para rescatar y reubicar a los 29 internos afectados, uno de los cuales presentó golpes. El proceso duró alrededor de media hora, sin que se presentaran incidentes.
Las fuentes militares concluyeron que la desestabilización al interior del penal, específicamente en el bloque controlado por “Los Menores”, inició a partir de la intervención del cártel de los Beltrán Leyva, liderado por Fausto Isidro Meza Flores, en la pugna entre Chapos y Mayos, y que dichos incidentes continuarían presentándose, por lo que las revisiones serían permanentes y recurrentes.
Cuatro días después, el miércoles 21 de mayo, una presunta revisión al interior del penal, retrasó el ingreso de los visitantes, a quienes se les permitió pasar hasta poco antes del mediodía. “Lucía” fue una de las primeras. Logró entregar el “mandado” a su esposo, cuando escuchó los primeros disparos. Dos detonaciones primero y luego ráfagas de armas largas. Las balas rebotaban en las paredes y el piso, provocando que las personas corrieran o se tumbaran en el piso.
Ella con ayuda de guardias, se resguardó en un cuarto pequeño, mientras afuera seguía el ruido de las balas. Allí permaneció durante varios minutos, hasta que se hizo un silencio absoluto.
“Debe haber habido muchos muertos, porque todo era silencio. No se escuchaba nada”, relata.
Videos grabados desde edificios cercanos mostraron a policías disparando hacia el interior, desde lo alto de un techo. En otro se ve a presuntos internos portando armas largas, corriendo por uno de los patios, mientras afuera del edificio, las patrullas del Ejército, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de las policías locales blindaron la zona, mientras que un helicóptero sobrevolaba.
Horas más tarde, la Secretaría de Seguridad Pública informó que se trató de una riña y que no hubo personas heridas ni fallecidas. Dos días después corrigió y dijo que sí hubo un reo herido por esquirla. En la revisión encontraron 11 armas largas, pistolas, artefactos explosivos, drogas y un túnel.
Artículo publicado el 25 de mayo de 2025 en la edición 1165 del semanario Ríodoce.







