Durante la reunión del Comité Municipal Contra las Adicciones (COMCA), se abordó el tema de las adicciones a distintas drogas entre diversos grupos de población del municipio de Guasave; uno de los sectores destacados fue el de los jornaleros agrícolas que habitan de manera temporal en la sindicatura de Ruíz Cortines.
Luis Miguel Romero Rentería, coordinador de PANNASIR del Sistema DIF Guasave, relató cómo la exposición al humo de marihuana a formar parte del día a día de estos menores, quienes desde edades tan tempranas como los dos años ya reconocen y nombran olores asociados al consumo.
“Vimos niños de entre 2 y 5 años que hablaban de la marihuana como si fuera algo normal. A veces llegaba un olor como a basura quemada en el CAI, y niños que apenas están aprendiendo a hablar lo identificaban como droga. Eso quiere decir que ya están muy familiarizados con ese entorno”, explicó Romero Rentería.
Aunque no se detectaron casos de consumo directo entre los menores que asistían al centro, sí se observaron indicios de normalización preocupante. “Cuando los niños se hacen adictos, sufren mucho en la etapa de abstinencia, pero lo más grave es que empiezan a ver el consumo como parte natural de su entorno. Lo normalizan totalmente”, señaló.
El CAI funcionaba como un espacio de resguardo temporal para los hijos de jornaleros migrantes durante las temporadas de trabajo agrícola; sin embargo, la semana pasada cerró sus puertas, como ocurre cada año, una vez que las familias retornan a sus lugares de origen a mediados de mayo.






