La tarde de ayer, sábado, en el poblado de Todos Santos, en el municipio de La Paz, en Baja California Sur, cientos de personas protestaron para exigir el alto a la construcción a un desarrollo inmobiliario promovido por el empresario Ernesto Coppel Kelly.
Los manifestantes acusaban a Coppel Kelly de poner en riesgo con este proyecto el oasis del palmar y el agua del pueblo mágico, además de iniciar sin tener permisos ambientales, de acuerdo al medio El Sudcaliforniano.
Con mantas y pancartas, los protestantes gritaban “El agua no se vende, se defiende” y “Fuera Coppel del oasis”
La marcha comenzó en la plaza pública y se dirigió hasta las instalaciones del restaurante Oystera, propiedad de Coppel, donde los manifestantes realizaron una clausura simbólica.





