Madres buscadoras clausuraron de forma simbólica la entrada del Senado de la República este jueves, como protesta por las declaraciones del presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, quien negó públicamente que en México exista una crisis sistemática de desapariciones forzadas.
Los colectivos piden a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), intervenir para ayudar a encontrar a sus familiares con vida.
Las buscadoras atravesaron el cerco y se plantaron frente a los accesos del Senado para realizar la clausura simbólica. Pegaron imágenes con los rostros de sus desaparecidos y una pancarta a manera de sello de clausura: “Clausurado por su falta de compromiso con los familiares de personas desaparecidas. Nos faltan más de 127 mil”.
La protesta fue convocada por el colectivo Glorieta de los Desaparecidos de la Ciudad de México, y reunió a rastreadoras y buscadores de estados como Jalisco, Michoacán, Guerrero, Estado de México, Sonora, Morelos y Guanajuato.
“Estamos encabronadas, y lo que le sigue. Este señor tiene que dar la cara a las madres buscadoras. ¿Cuántos padres han visto con sus propios ojos cómo el Ejército se lleva a sus hijos? Todas las desapariciones son forzadas. Nadie desaparece por voluntad propia”, reclamó Jackie Palmeros, integrante del colectivo Una Luz en el Camino.
El 8 de abril, el Senado de la República, en voz de Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva condenó las declaraciones del presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED), Olivier de Frouville, en las que se afirma que en México hay desapariciones forzadas “de manera general o sistemática”, por lo que incluso pidió al funcionario de la ONU que se retracte.
El 10 de abril, en un pronunciamiento, 364 familiares y 158 colectivos de familiares de personas desaparecidas, 108 organizaciones sociales y 272 activistas, respaldaron la decisión colegiada del CED de activar el mecanismo previsto en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas en el caso de México, y que sido solicitado por las familias de víctimas desde 2015, “frente a una crisis sostenida y en aumento” en el que “el acompañamiento de la ONU es indispensable”.








