La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EU sancionó a Jesús Alfredo Beltrán Guzmán, el Mochomito, líder clave de la Organización Beltrán Leyva, por tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina, a los Estados Unidos y por ser uno de los mayores proveedores de cocaína al mercado estadounidense durante más de dos décadas.
“Beltrán Guzmán y la OBL han seguido operando con violenta impunidad, traficando drogas letales, amenazando a las comunidades y atacando a funcionarios clave, todo ello mientras se benefician de sus planes criminales”, declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Estados Unidos señala al Mochomito como responsable del asesinato el 18 de diciembre de 2024 del agente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Halexy Guadalupe, en Culiacán.
La OFAC señala que los Beltrán Leyva, actualmente dirigida por Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro, es considerada una de las organizaciones narcotraficantes más violentas que operan en México, participando en tiroteos, asesinatos, secuestros, torturas y el cobro violento de deudas por drogas para mantener sus operaciones. En diciembre de 2009, hombres armados asesinaron a la familia de un marino mexicano tras una redada militar en la que murió Arturo Beltrán Leyva, líder.
Antes y desde su liberación de prisión en 2021, Estados Unidos señala que Beltrán Guzmán ha estado involucrado en el tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo. Ha operado principalmente en la zona conocida como el Triángulo Dorado, que abarca los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango.
El Mochomito es el hijo mayor de Alfredo Beltrán Leyva, el Mochomo, quien actualmente cumple cadena perpetua en una prisión estadounidense por cargos federales de narcotráfico. Beltrán Guzmán es sobrino de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo.
En 2016, el ejército mexicano detuvo a Alfredo Beltrán Guzmán por posesión de cocaína con intención de distribuirla y posesión de armas de fuego de uso militar. Durante su estancia en prisión, Beltrán Guzmán fue acusado de torturar y extorsionar a presos, además de continuar con sus operaciones de narcotráfico.




