La localidad de los altos de Choix fue escenario de un enfrentamiento violento entre el Cártel de Sinaloa y pistoleros de Chihuahua
No hay bajas mortales, tampoco personas baleadas, mucho menos desplazados, salvo algunas casas dañadas y dos o tres camionetas incendiadas, resumen los gobiernos de Sinaloa y municipales de Choix y El Fuerte; es el saldo blanco de un ataque armado a dos comunidades de los altos, en una zona en donde 12 años atrás ocurrió una matanza de la que tampoco se conoció el resultado mortal.
La incursión a la zona de acceso hacia el “Triángulo Dorado” y que resulta de la confluencia de los estados de Sonora, Sinaloa y Chihuahua, un terreno en donde se refugiaba y fue atrapado apenas dos años atrás el Capo de Capos, considerado el mayor traficante de drogas, Rafael Caro Quintero, comenzó la tarde del sábado 29 de marzo y se prolongó hasta la noche.
En esas horas aciagas, los grupos delictivos de la zona defendieron su plaza del ataque, fortificaron sus refugios, bloquearon con vehículos acorazados y artillados de manera rústica el único camino para carros y que resulta en una vereda serpenteante de doble carril, pero también con un camión incendiado.
Los tiroteos aislados y rafagazos de fusiles automáticos se prolongaron durante cinco horas. En ese lapso, los agresores quemaron casas y al menos dos camionetas.
Durante la confrontación, los primeros en reaccionar fueron los agentes preventivos de El Fuerte, quienes lograron el respaldo de la Guardia Nacional que patrulla la zona.
El grupo agresor habría llegado a la zona por una brecha que sale de San José de Gracia, Sinaloa y atraviesa la presa el Sabinal para entrar por la retaguardia de Chinobampo. Ese clan habría llevado respaldo armado de células de pistoleros de Chihuahua.
La versión la confirmó el gobernador, Rubén Rocha Moya en su conferencia de prensa sucedida dos días después del ataque, habiendo negado, en una primera versión, que los hechos se registraron.
En sus primeras impresiones tras la reacción operativa, Natanael Téllez Ibarra, director de la Policía Municipal de El Fuerte, dijo que la tranquilidad en Chinobampo se retomó luego de que las patrullas llegaron a la zona y resguardaron la región.
“Llegamos, tomamos control de las calles y se tranquilizó el lugar, pero la zozobra en la población continuó. Hay temor y hasta miedo, lo que es entendible. Aquí permaneceremos hasta que se retome la paz”.
Téllez aseguró que realizarán rondines sorpresa y rutinarios.
Aseguró que, tras el acopio de información de los testigos, se reconstruyó lo que ocurrió al ingreso del grupo de civiles agresores. “Entraron desde Sinaloa municipio y cruzaron por Chinobampo hacia Choix.
Allá sucedieron los tiroteos.
Dijo no tener el saldo de personas muertas o heridas, porque no encontraron cadáveres ni lesionados durante los patrullajes.
Tras la incursión policial, los agresores y defensores se replegaron a los cerros. Estos fueron incendiados por los grupos de combatientes, y tras varias horas de arder el monte, los pobladores sofocaron los siniestros.
Yoneida Gámez Vázquez, alcaldesa de Choix, aseguró que, tras los primeros escarceos armados y reporte de los residentes a través de redes sociales, el gobernador Rubén Rocha Moya reforzó las intervenciones con la solidaridad de las fuerzas armadas, logrando retomar la paz.
La alcaldesa aseguró no tener los datos exactos de los daños ni de los saldos, pues ello es responsabilidad del estado, ya que la función del municipio es meramente preventiva.
“No tenemos el resultado de los hechos, pero los estamos gestionando ante el gobernador, quien respondió al auxilio de la población. Envió la ayuda militar que se necesitaba y está por llegar con más ayuda humanitaria porque las personas sienten temor de permanecer en sus hogares ante un probable segundo ataque”.
Dijo que el municipio prepara albergues, pero ninguna persona se ha acercado a ocuparlos.
Comentó que, por comentarios de terceros, saben de desplazados hacia Los Mochis, pero estos se trasladaron con recursos propios. “Nosotros los podemos atender, pero prefieren irse a la costa, con familiares”.
El alcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros, dijo que ayudaría los desplazados albergándolos, pero hasta el viernes no había solicitud.
Tres días después de los hechos, el Gobierno del Estado envío una brigada humanitaria para distribuir alimento gratuito y otros enseres domésticos, y se instaló un campamento de militares en Bacayopa.
Las escaramuzas no se han reiniciado.
Artículo publicado el 06 de abril de 2025 en la edición 1158 del semanario Ríodoce.







