Agricultores enfrentan doble golpe: heladas y sequía

Agricultores enfrentan doble golpe: heladas y sequía

En Guasave, alrededor de 3 mil 300 hectáreas de frijol, maíz y calabaza fueron afectadas por las bajas temperaturas

 

Durante la semana pasada, el norte del estado fue azotado por una ola de frío que ha tenido un impacto directo en la agricultura local. En Guasave, las temperaturas cayeron hasta los 2 grados en diversas áreas, afectando los cultivos de la región.

Esta ola de frío ha intensificado la incertidumbre para los agricultores, quienes ahora luchan por mitigar los daños y asegurar la supervivencia de sus cosechas en un entorno cada vez más vulnerable.

La helada afectó principalmente al sector agrícola, ocasionando estragos en los cultivos de maíz, frijol y calabaza, con un impacto significativo en diversas parcelas, según informó Dagoberto Llanes Soto, presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal del municipio.

En total, se estima que alrededor de 3 mil 300 hectáreas en el municipio han sido afectadas en distintos niveles.

Las cifras proporcionadas por Sanidad Vegetal indican que 2 mil 553 hectáreas de maíz presentan daños, mientras que el frijol registra afectaciones en aproximadamente 600 hectáreas y la calabaza en 140.

Los predios agrícolas más afectados se ubican en Bamoa, Batequis y Milpas, con 230 hectáreas gravemente dañadas; en otras zonas, como el módulo Río Fuerte, Cortines y Leyva, las afectaciones fueron menores.

El impacto de la helada podría traducirse en una merma del 30 por ciento en la producción de estos cultivos, lo que agrava la situación del campo, ya que muchos productores no cuentan con seguros agrícolas para proteger sus cosechas.

Llanes Soto señaló que la Secretaría de Agricultura ha puesto énfasis en visitar las zonas más afectadas y que el gobierno estaría evaluando la posibilidad de ofrecer apoyos económicos a los productores, aunque reconoció que los recursos son limitados.

A pesar de la situación adversa, el funcionario subrayó que este evento no se compara con la crisis agrícola desencadenada por una helada ocurrida en 2011. “Sería una catástrofe, ahí sí se acaba”, comentó.

“Como productores hacemos castillos en el aire, pero no sabemos hasta el día de la cosecha”, expresó Llanes Soto.

Módulo Petatlán

El módulo Petatlán fue uno de los que tuvieron mayores estragos; cuenta con 24 mil hectáreas, de las cuales mil 500 han sido dañadas por las heladas. A esto se suma que los agricultores ya enfrentaban dificultades por la sequía antes del fenómeno climatológico, y ahora la situación se agrava debido a los bajos rendimientos y la incertidumbre en los precios.

En total, se estima que 210 hectáreas de frijol han sido afectadas, con distintos grados: 25 por ciento de afectación en 30 hectáreas, 30 por ciento de afectación en 52 hectáreas, 58 hectáreas con un grado de 50 por ciento de afectación y 65 por ciento de afectación en 65 hectáreas.

En total se reportan mil 323 hectáreas afectadas en total en el módulo Petatlán, algunas con hasta un 80 por ciento de daño. La situación del maíz también es preocupante, ya que se prevé que los rendimientos se vean disminuidos, lo que podría impactar la economía de los productores.

“Ya íbamos contra corriente, porque para salir adelante lo que ocupas son buenos precios, pero los rendimientos no son los óptimos”, señaló Armenta.

Actualmente no hay un precio establecido para el maíz, pero se estima que el frijol pinto oscilará en los 18 mil pesos por tonelada, mientras que el frijol reina alcanzaría los 24 mil pesos; sin embargo, la falta de una producción adecuada pone en riesgo la viabilidad económica de los agricultores.

Ante este panorama gris, como lo califica Arnoldo Armenta, se espera que los precios del maíz sean mejores debido a la escasez, aunque la incertidumbre sigue siendo un factor de preocupación para el sector agrícola de la región.

El campo en jaque

La productora Emma Aída Espinoza destacó que la situación actual es comparable con la helada de febrero de 2011, que destruyó más de 700 mil hectáreas agrícolas en Sinaloa, esta onda gélida sigue siendo un fantasma que acecha al sector.

“Lo que está pasando ahora, para muchos productores es parecido a lo que pasó en el 2011”, señaló Espinoza.

Además de las heladas, los agricultores ya enfrentaban dificultades debido a la sequía y a la presencia de plagas en el cultivo de frijol, lo que anticipa una significativa merma en la próxima cosecha.

Espinoza también lamentó la falta de apoyo gubernamental ante esta crisis: “No ha habido acercamiento por parte del gobierno con los productores, y esto pues nos hace sentir desamparados”.

La incertidumbre crece entre los productores, quienes temen que las pérdidas económicas sean mayores si no se implementan medidas de apoyo para mitigar los daños ocasionados por el clima y otros factores adversos.

Artículo publicado el 09 de febrero de 2025 en la edición 1150 del semanario Ríodoce.

Lee más sobre:

Últimas noticias

Scroll al inicio

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.