Lotes del CIP, ‘perdidos’ entre la burocracia federal

Lotes del CIP, ‘perdidos’ entre la burocracia federal

Los propietarios de los predios rifados durante el gobierno de AMLO, ahora se enfrentan a restricciones debido a que la zona fue declarada Área Natural Protegida

 

El Centro Integralmente Planeado (CIP) Playa Espíritu que nació en 2009 con la colocación de la primera piedra a cargo del entonces presidente Felipe Calderón, terminó siendo una reserva natural con lotes rifados durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que carecen de servicios públicos y cuyos propietarios tienen restricciones para construir.

A 16 años de aquel evento, el proyecto que Fonatur vendió como un modelo de desarrollo turístico aplicado ya en Puerto Vallarta, Huatulco, Cancún y Los Cabos, y que prometía la generación de empleos, llegada de turistas y dio esperanza a miles de habitantes del sur de contar con un detonante de desarrollo económico permanente, se esfumó.

En 2019 López Obrador empezó a descalificar la viabilidad de mantener el proyecto y cuestionó la compra de terrenos al ex gobernador Antonio Toledo Corro en 100 millones de dólares.

“Desde que se compró no se ha hecho nada y no hay quien quiera comprarlo, por lo que está en análisis rifar los terrenos, tal como se hizo con el avión presidencial”, dijo.

Y lo cumplió.

El sorteo, la pifia

La Lotería Nacional realizó el Gran Sorteo Especial Número 252 y lo publicitó como “la oportunidad de ganar una casa frente al mar, tres premios en efectivo de 5 millones de pesos o uno de los 200 lotes en Playa Espíritu, Sinaloa”.

La directora general de la Lotenal, Margarita González Saravia, afirmó que las utilidades serían destinadas en la construcción de la presa Santa María.

En representación del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Pedro Huerta Illescas, dijo que este sorteo ponía al alcance de los mexicanos diversos lotes rústicos y que la iniciativa del Gobierno de México permitiría reorientar los recursos y redefinir a Playa Espíritu como un destino ecoturístico, en armonía con sus atractivos naturales y en beneficio de los sinaloenses.

Tras el sorteo, la Lotería Nacional informó que los ganadores de los 200 lotes rústicos con vocación turística sin servicios, frente al mar, en Playa Espíritu, con valor de un millón 244 mil 805 pesos, corresponden por aproximación a los 100 números previos y 100 números posteriores al Premio Especial.

La entrega de los premios en especie, sería en las condiciones en que se encontraban y se llevaría a cabo en un plazo de 45 días hábiles.

Para conocer a los ganadores de los 200 lotes rústicos se puso a disposición la lista completa de premios ingresando a un enlace que ya no está disponible.

Las restricciones

La idea de contar con un lote frente al mar en una de las playas del sur de Sinaloa resultó atractiva para los compradores de cachitos de lotería, pero con lo que no contaban es que al paso del tiempo, el propio gobierno federal se enredaría en su propia burocracia al decretarlo Área Natural Protegida (ANP), y por ende, imponer todas las restricciones que estable la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (lGEEPA) para tal efecto.

El 16 de agosto de 2023 entró en vigor el decreto por el que se declara ANP “Juan M. Banderas” a 2 mil 489 hectáreas en Escuinapa, es decir donde se ubicaría el CIP.

El decreto establece en el artículo sexto que, dentro de la zona de amortiguamiento del área de protección de flora y fauna Juan M. Banderas, queda prohibido:

XII.     Realizar cualquier obra privada

El artículo décimo: “Los propietarios, poseedores o titulares de otros derechos sobre tierras y aguas que pudieran encontrarse dentro de la superficie del área de protección de flora y fauna del sitio Juan M. Banderas están sujetos a las modalidades que se establecen en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y en el presente decreto. Por tanto, están obligados a llevar a cabo sus actividades conforme a los criterios de preservación y conservación de los ecosistemas y sus elementos establecidos en el presente decreto, y deben respetar las previsiones contenidas en el programa de manejo y demás disposiciones jurídicas aplicables”.

Entre dichos criterios está la obligatoriedad por parte de los propietarios de un lote, el presentar ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) un Manifiesto de Impacto Ambiental Particular (MIA-P) para que le autorice la construcción de un inmueble que deberá apegarse a la normatividad y ser amigable con el entorno, o sea 100 por ciento ecológico, sin el uso de material de construcción como cemento, herrería, plásticos o cualquier otro tipo de material ajeno con el entorno.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) organismo descentralizado de la Semarnat, es la responsable de cuidar y administrar el ANP.

¿Y para el turismo?

En el decreto, el Artículo quinto indica que las actividades, uso y aprovechamiento de los recursos naturales dentro de la ANP deben realizarse de conformidad con la subzonificación correspondiente y sujetarse a contar con un turismo de bajo impacto ambiental, que solo podrá realizarse siempre que su desarrollo no implique modificaciones de las características o condiciones naturales originales.

La duda de los ganadores de lotes

Pese a contar con escrituras que acreditan la propiedad del terreno, los dueños de éstos solo han podido ingresar para contemplar el pedazo de tierra “enmontado”.

Testimonios indican que algunos, ante la falta de información, se han comunicado vía telefónica con los encargados de la reserva para acordar el ingreso de trabajadores que inicien la construcción de una casa de playa, pero se topan con la novedad de que ya no pueden hacerlo.

A algunos se les ha explicado que deben cumplir con la normatividad ambiental y tramitar la autorización de un proyecto de construcción ante la Semarnat, pero el desconcierto y la molestia crece al no entender cómo fue que pasaron de ser los felices ganadores de un lote en la playa, a tener que enfrentarse a cumplir con trámites federales para los que no estaban preparados y para los cuales nadie les advirtió que no es opcional su cumplimiento.

La superficie fraccionada se ubica en las márgenes de una ciclovía serpenteante, ubicada entre cocoteros y desde donde se puede apreciar el mar. No más.

Sin una red hidrosanitaria funcional ni energía eléctrica que dé servicio, los propietarios de cada lote deberán enfrentarse también al reto de cubrir esas carencias.

Fonatur-Semarnat-Conanp, en la indefinición

Raquel Briseño, catedrática del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, explicó que de 2012 al 2023 trabajó en el cumplimiento ambiental del sistema de gestión del CIP que se aplicó para poder entregar un informe a las autoridades de ambientales.

Tras la cancelación del CIP y su decreto como ANP se echó a andar un proceso legal.

“Cumplió su primer año (como ANP) y ha sido complicado para la misma Conanp por la falta de recursos, de personal y también heredar un área protegida de esa magnitud ha sido complicado (…), luego la iniciativa de rifarlos, y la verdad desconozco cómo ha sido el proceso de esa transición en cuanto a la propuesta de rifar los predios, de cuántas personas son las que tienen lote, que son propietarios, y de qué manera la Conanp va a estar resolviendo ese problema porque el polígono del ANP cubre toda la superficie que recibió de parte de Fonatur”, explicó.

Fuentes cercanas a la Semarnat mencionaron que ésta todavía no termina de recibir de Fonatur todo lo que implica la administración de esta ANP, que incluso dentro de ésta hay vehículos y miles de documentos abandonados de Fonatur.

Lo que sí ha dejado en claro la secretaría es que conservarán el hotel, pero la infraestructura existente que ya impactó la superficie como ciclovías, calles, andadores y una planta de tratamiento de aguas residuales sin terminar, no serán demolidas para evitar que el ingreso de maquinaria cause de nuevo un impacto ambiental.

Gobierno municipal le apuesta al ecoturismo

En pláticas con Fonatur y la Conanp, el alcalde de Escuinapa, Víctor Díaz Simental, ha gestionado la viabilidad de generar espacios turísticos.

“Se puede practicar el senderismo, se puede practicar pesca deportiva, hay una gran reserva (…), que lógicamente en ese espacio pues pueden pasear libremente y el turismo tomar fotografías en condiciones de seguridad, el tortugario de la UNAM hay que reconsiderarlo, porque además de ser un proyecto de sustentabilidad muy importante, pues también es una oportunidad que las familias vayan ahí a ver tortugas, y por supuesto, crear fuentes de empleo para los estudiantes de la UAdeO  y la Utesc que están con carreras que justamente ahí pueden tener su fuente de empleo”, consideró.

No está todo perdido, sostuvo, “es una oportunidad para un proyecto de muy largo plazo, estos proyectos que ya están en otra parte del mundo, permiten planear a décadas el desarrollo sustentable”.

Díaz Simental dijo que todavía no tiene claro cuales serían las facultades y alcances del gobierno municipal para otorgar permisos de construcción en el ANP, pero en caso de que así sea, está abierto a cualquier solicitud, siempre y cuando cumpla con la normatividad ambiental que protege este lugar.

Hotel escuela, la propuesta del Utesc

Juan Manuel Mendoza Guerrero, rector de la Utesc, plantel que nació al calor del proyecto CIP, para dotarlo de mano de obra calificada, explica que, ante la fallida creación del complejo turístico, la universidad no solo se mantiene sino que se consolida y crece su población estudiantil con alumnos que provienen principalmente de Rosario, Escuinapa, Tecuala, Acaponeta, Concordia y Mazatlán.

Los egresados no han perdido el tiempo y dado su nivel académico, mencionó, se han incorporado al sector laboral de destinos turísticos como Mazatlán, Los Cabos, Coahuila, la frontera norte de México, incluso una alumna se encuentra en España.

Para enriquecer la profesionalización de los alumnos, Mendoza Guerrero gestiona que el hotel que fue construido en el CIP le sea entregado en comodato.

El rector mencionó que a través del subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro Bórquez, obtuvieron la concesión del hotel, pero a finales del sexenio del presidente López Obrador, desaparece Fonatur y el hotel pasa a manos de Conanp.

“Incluso por tres años consecutivos nos aprobaron un presupuesto de 60 millones de pesos, 20 millones cada año, pero como no se concretaba el comodato se aplicaron en otras universidades”, explicó.

Artículo publicado el 09 de febrero de 2025 en la edición 1150 del semanario Ríodoce.

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