Cártel focaliza violencia en Culiacán

Cártel focaliza violencia en Culiacán

Autoridades detienen al ‘Piyi’ y aseguran patrullas clonadas, mientras siguen los asesinatos, “levantones” y los ajustes de cuenta con mensajes de advertencia entre Mayos y Chapos

En medio de una ciudad semiparalizada, que canceló su vida nocturna, con escuelas cerradas y un comercio que se atrevió a abrir pero con horarios recortados, así como la detención de Mario Alexander Gámez Cuevas, el Piyi, del grupo de los Ninis, y el aseguramiento de patrullas clonadas, vehículos y armas, Culiacán siguió por segunda semana siendo el escenario de la confrontación entre los Mayos y Chapos.

La pugna interna del Cártel de Sinaloa que inició el 9 de septiembre, mes y medio después de la detención de Ismael Zambada y el hijo del Chapo Guzmán, tuvo en la semana que concluye un aparente cambio de estrategia, pues dentro de la ciudad cesaron los enfrentamientos entre grupos rivales y las fuerzas de seguridad, los bloqueos y la exhibición de convoys de hombres armados, pero se recrudecieron los “levantones” y ejecuciones, así como los mensajes de advertencia a través de cadáveres abandonados en la periferia, semidesnudos, encobijados o envueltos en plástico. Un bando les coloca rebanadas o cajas de pizza y el otro, sombreros.

La falta de efectividad para frenar la ola de violencia por parte de las fuerzas de seguridad, contrastó con un operativo realizado la mañana del jueves por elementos de la Marina y el Ejército en el sector Santa Fe, al norte de Culiacán. Allí los militares llegaron por tierra y aire hasta una zona de fincas campestres situada a espaldas de Jardines de Santa Fe, el último lugar urbanizado de la zona, y capturaron a Mario Alexander Gámez Cuevas, el Piyi y a seis hombres más.

EL PIYI. Una baja para los Chapitos.

El Piyi es señalado por el Ejército como uno de los líderes de los Ninis, el grupo armado de Los Chapitos, que hasta el 22 de noviembre de 2023 era dirigido por Néstor Isidro Pérez Salas, detenido también en Culiacán luego que intentara escapar por la azotea de una casa en la calle Villa Choix del fraccionamiento Colinas de la Rivera, en el mismo sector de Santa Fe. 

La movilización para capturar a Gámez Cuevas ocasionó pánico entre los vecinos. Un video muestra a uno de los helicópteros sobrevolando a baja altura sobre una secundaria situada muy cerca de la casa donde fue detenido el Piyi, mientras una maestra anuncia la suspensión de la jornada ante el temor de una balacera. La realidad es que durante el operativo no hubo un solo disparo.

Una imagen mostró al integrante de los Ninis sometido en el piso y sin camisa. Aun cuando no se observa el lugar, este habría sido una finca de paredes altas y blancas, ubicada detrás de la calle Del Quetzal. Un par de fotos más dan cuenta de su traslado hacia la Ciudad de México, en un avión de la Fuerza Aérea.

La tarde de ese mismo día, luego de tres días de haber sido asegurado un inmueble en la calle Fray Andrés Pérez de Rivas, entre Gilberto Owen y Abelardo Medina, de la colonia Guadalupe Victoria, elementos de la FGR aseguraron ocho motocicletas clonadas de la Policía Estatal Preventiva y 14 vehículos, en su mayoría camionetas. Al día siguiente, otra patrulla apócrifa, dos vehículos blindados, cartuchos y objetos ilícitos fueron localizados en un domicilio en la colonia Ignacio Allende.

Escalan ‘levantones’ y asesinatos

En el marco de los golpes por parte de la milicia al Cártel de Sinaloa, en Culiacán, los hallazgos de cadáveres, en su mayoría de hombres, pero entre los que también hay mujeres, fueron colocados cada mañana o en la noche principalmente en el Libramiento Benito Juárez La Costerita, la carretera Internacional México 15, al sur y la zona de El Barrio. Ni los patrullajes del Ejército, Guardia Nacional ni de las policías locales han logrado evitar que sigan apareciendo. Tampoco los asesinatos y “levantones”, que ocurren a cualquier hora, en las calles o viviendas.

PATRULLAS CLONADAS. Golpe al CDS.

Y mientras el olor a muerte y el miedo se propagaron, el gobernador Rubén Rocha dio el grito la noche del domingo 15 de septiembre acompañado de un puñado de funcionarios y ante una explanada de gobierno vacía, en la que un par de horas antes, dos bandas musicales tocaron canciones y pidieron paz. Esa misma mañana, en la carretera Internacional México 15, frente al parque acuático Splash Club, los cuerpos de cinco hombres asesinados a balazos y con las manos atadas hacia atrás, fueron abandonados.

Al otro día, el lunes 16, después de que las autoridades levantaran otro cadáver en La Costerita, en la Obregón se realizó el desfile de independencia ante un reducido número de espectadores. Rocha y el alcalde de Culiacán lo observaron desde el balcón del Palacio Municipal. Ahí, ante ellos las fuerzas castrenses mostraron su poderío de armas, vehículos y aviones.

En una conferencia posterior al desfile, el comandante de la Tercera Región Militar, general de División, Francisco Jesús Leana Ojeda, dijo que la paz regresará a Sinaloa cuando los grupos en pugna lo decidan.

Pero la paz no llegó. Esa misma mañana un convoy de militares se enfrentó con un grupo armado en La Campiña. En el lugar murió un soldado. Después de eso aparentemente inició una tregua en Culiacán, quedando fuera del campo de batalla en lo últimos días. La pugna interna se trasladó a otras zonas, en la localidad de El Atorón hubo un fuerte enfrentamiento el lunes 16. Siete camionetas quedaron abandonadas, tres de ellas calcinadas. Tres casas fueron quemadas en Elota, en Concordia se aseguró un campamento y un arsenal, y en Mazatlán fue asesinado el subinspector de la Policía Municipal, Jesús Paredes Galindo.

Artículo publicado el 22 de septiembre de 2024 en la edición 1130 del semanario Ríodoce.

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