El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció este viernes que enviará una carta al candidato presidencial republicado de Estados Unidos, Donald Trump, tras los dichos sobre migración, y aclararle que no se puede cerrar la frontera norte de nuestro país.
Durante su conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional el Jefe del Ejecutivo Federal señaló que enviaría una misiva a su “amigo Donald Trump porque pienso que no le están informando bien sobre el tema migratorio y también sobre la importancia que tiene mantener la integración económica entre Estados Unidos, México y Canadá”.
Añadió que en el tema migratorio le demostrará que los migrantes “no llevan droga a Estados Unidos” al señalar que “es una vil mentira” y probar que “los migrantes van a Estados Unidos a trabajar honradamente”.
Detalló que en el caso migratorio, “le voy a demostrar que los migrantes no llevan droga a Estados Unidos, que esa es una vil mentira. Que los migrantes van a Estados Unidos a trabajar honradamente”, dijo.
Asimismo agregó que Estados Unidos #se constituyó y se convirtió en una potencia fue gracias a los migrantes de todo el mundo que llegaron e hicieron un país muy próspero”.
Por otro lado dijo que le informará que ayuda la integración económica y que no se resuelve nada con cerrar la frontera.
“Es más no se puede ni se debe no se puede lo que le están diciendo de que se pueden construir los automóviles en Estados Unidos significaría que en promedio cada automóvil que se venda en Estados Unidos le costaría al ciudadano estadunidense entre 15 y 20 mil dólares más. No se aguantaría la frontera cerrada un mes. No lo aguantaría ni los productores, ni los fabricantes, ni los inversionistas, ni los trabajadores de Estados Unidos, también nos afectaría a nosotros, pero les afectaría más a ellos”, recalcó.
Es “un hombre inteligente, con visión, sé que va a cambiar su manera de pensar”, dijo.
Mientras que aprovechó para lamentar “mucho lo que le pasó y a lo mejor no le han informado, pero fuimos los primeros en el mundo como autoridad, en ningún caso un jefe de Estado, un presidente, un primer ministro desaprobó la acción, casi de inmediato. Cuando todavía no había certidumbre de lo que había ocurrido nosotros ya estábamos condenando el hecho”.







