Invasiones el pan diario en Ahome

Invasiones el pan diario en Ahome

Líderes se autodestruyen en confrontaciones internas

Llegaron de sopetón, y levantaron sus chozas con lo que pudieron. Las hay de paredes de madera y techos de lámina galvanizada, ramas, troncos, hule y cartón.

Son 35 familias que desde hace un mes ocupan un polígono de 100 metros lineales. El terreno es ajeno, pero ellos son precaristas. Ninguno tiene casa y buscan un lote en donde edificarla.

El lugar se encuentra al fondo del fraccionamiento Urbi Villa del Rey, al norponiente de Los Mochis. El sitio es en donde las tierras ejidales colindan con el casco urbano, pero es también una zona que fue utilizada como panteón clandestino y en donde, ahora, la vigilancia policial es esporádica y sólo porque esas 35 familias son ajenas al lugar. Frente al predio se construye la escuela Secundaria Federal número 5. Allí no hay energía eléctrica, ni drenaje, ni alumbrado público y por eso la noche es más oscura; no hay parques, no hay recolección de basura. Allí, no hay nada, excepto ellos. Se trata de un sitio despoblado.

Es la noche del jueves y el grupo se ha reunido para dirimir sus problemas de organización, pues los líderes que los ubicaron allí a cambio de 3 mil pesos, ahora los hostigan. Se trata de César del Pardo, Diana Robles y ahora una segunda mujer a la que identifican como Selena y que saben procede de la invasión Marcelo Loya.

Estos comenzaron una campaña de intimidación, amenazas y exclusión, y ahora golpes, como le sucedió a Marcela Camacho, una ocupante. Ella enfrentó a Selene por el trato déspota que le brindó al reclamarle el dinero, advirtiéndole que la golpearía en cualquier lugar en donde la encontrase. Incluso, ese día, le lanzó algunos puñetazos.

Por el maltrato, las 35 familias se desligaron de los líderes, aseguró Judith Isabel Pérez, Elvis Leyva Bernal y María Clara Briceño Pérez, tres representantes de las familias invasoras.

Ellas prefieren a Yesenia Gálvez Sailé, una estilista que durante un lustro ha sostenido la lucha por la regularización de lotes de la colonia Las Margaritas en Topolobampo y cuya posición la ha enfrentado a amenazas y hasta prisión, quien individualiza los procesos de regularización, pero sin descomponer la organización.

Y en esa gestión, apenas el lunes tuvieron un encuentro ocasional con el candidato de Morena a la reelección, Gerardo Octavio Vargas Landeros, quien les ofreció atenderlos una vez electo o en funciones, sin mayores compromisos.

Aquel encuentro molestó a los líderes, que fueron desplazados en esa gestión, afirmaron los colonos. Por ello, ahora, están divididos, pero firmes en la lucha por conseguir un lote. “Muchos estamos por vivir en la calle”, asegura Judith Isabel.

Mientras ellos se organizan y mantienen la posesión del lugar, por el lado nororiente, el Ayuntamiento de Ahome desalojó a ocupantes de un terreno de donación. Se trata de la zona pública del fraccionamiento Villa Owen, en donde años atrás algunas personas lo ocuparon y recientemente, nuevos inquilinos aparecieron.

Ante las invasiones, el secretario de Obras Públicas, Urbanismo y Ecología, Jaime Romero Barrera, llamó a los precaristas a solicitar el apoyo, y a no caer en irregularidades siguiendo instrucción de líderes.

En casos de agrupaciones se pide a los representantes que designen a los beneficiados para que acudan a realizar de manera personal la solicitud, inscripción y trámite.

“En el caso del lote invadido, que es propiedad del ayuntamiento y está lotificado para 30 familias, ya cuenta con servicios urbanísticos progresivos, se procedió a retirar los cercos e informarles que el trámite es personal. En el sitio hay 10 familias del grupo invasor ya designados, 10 más están en revisión y restan 10 espacios para asignar”, dijo.

Sara Acelia Galaviz, fundadora de la Coordinadora Estatal por el Derecho Humano a la Vivienda y Reservas Territoriales, indicó que los procesos municipales y estatales para resolverle la demanda a precaristas son muy lentos, y en ocasiones, insuficientes.

Esto último es en Ahome, en donde un año después de marchas, plantones y protestas se enlistaron a 82 familias, aceptaron a 55 y resolvieron administrativamente a 15, pero sin hacer entrega de lote alguno hasta este viernes.

Caso contrario el de Guasave, en donde el municipio compró un terreno que está lotificando o en Culiacán, en donde hay disponibles cuatro hectáreas, pero en Mazatlán y otros, prácticamente el problema se mantiene intacto.

Añadió que será pasando el proceso electoral que las organizaciones de precaristas retomarán la lucha. “En nuestro caso estamos por redefinir la estrategia después del día 04 de junio”.

Artículo publicado el 02 de junio de 2024 en la edición 1114 del semanario Ríodoce.

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