La UAS impidió el inicio de una auditoría de la Auditoría Superior del Estado al negarse a recibir a los auditores.
El personal de la ASE acudió al edificio de Rectoría ubicado en el campus Buelna para empezar una auditoría sobre los recursos propios generados en 2022.
El rector Jesús Madueña Molina se negó a atenderlos y recibir el oficio de inicio de auditoría.
Antes, la Universidad había emitido un posicionamiento en el que señala que hay amenazas hacia la institución por parte de la ASE.
“De manera sistemática, atendiendo el compromiso de transparencia y rendición de cuentas, cada año la Universidad es auditada por la Auditoría Superior de la Federación, hoy mismo esta institución federal está realizando tres auditorías: una hacia el FAM, Fondo de Aportaciones Múltiples, que corresponde a obras e infraestructura, otra de práctica forense a los recursos económicos y una tercera integral sobre el gasto absoluto, es decir, de cada peso que ingresa y gasta la institución”, señala.
Asegura que la institución es un organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio con control directo.
Este jueves a las 4:00 de la tarde, se le vence a la institución en el plazo que la ASE había señalado para que iniciara con la entrega de documentos sobre la cuenta pública.
Al persistir al día de hoy la negativa por parte de la UAS a ser auditada, la ASE levantó una constancia de omisión.







