
A cuatro años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa sus familiares y cientos de personas marcharon en la Ciudad de México.
La madre de uno de los desaparecidos dijo: “Sentimos coraje con Peña que sigue diciéndonos la verdad histórica. Exhortamos a caminar juntos para llegar a la verdad”.

“Es triste recordar cuando los hijos fueron atacados cuando se organizaban y tomaban autobuses para la marcha del 2 de octubre. Tanto el presidente Peña y el Ejército se dieron cuenta de que los 43 estudiantes estaban siendo masacrados, según los informes del GIEI”.
Y a sus cuestionamientos le siguieron los gritos “Ni perdón ni olvido”.

La marcha inició a las 16:00 horas del Ángel de la Independencia hasta el zócalo.
En los contingentes que participaron en la protesta masiva se enrolaron estudiantes de las universidades y escuelas preparatorias que gritaban y ondeaban consignas reclamando la aparición de los jóvenes y castigo a los culpables.

Uno de los padres con voz quebrada recordó desde el templete que sus hijos hace cuatro años, boteaban para juntar recursos e irse a la manifestación.
Condenaron la actuación de Peña de proteger al Ejército y a funcionarios que participaron en la masacre de los normalistas.

Acusaron que entre ellos están los policias que en patrullas secuestraron a los jóvenes sin que hasta ahora se sepa de su paradero.
Otra madre de uno de los estudiantes desaparecidos dijo no sabe porqué no han querido entregar a sus hijos.
Mencionó que no quieren castigo a los culpables, quieren ver a sus hijos.
Este día, añadió que se siente con más esperanzas porque Andrés Manuel López Obrador se comprometió públicamente para dar con el paradero.

Agradeció a los estudiantes normalistas que llegaron desde distintas partes de México para reclamar la aparición con vida de sus compañeros y dijo que seguía esperando a su hijo Jorge Anibal.
Pasadas las 19:00 horas la plancha del zócalo estaba casi llena.
En la ronda de oradores participaron representantes de organizaciones sindicales, civiles y de colegios de trabajadores.

Un grupo entonó una canción de protesta.
Llevamos cuatro años sufriendo, dijo el padre de Jorge Álvarez Nava.
Al recordar a su hijo que el pasado 23 de septiembre cumplió años, indicó que no se cansarán hasta ver a los responsables en la cárcel.
Un estudiante normalista de la escuela Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa se dijo sorprendido de como creció a nivel nacional e internacional la exigencia por la presentación con vida de los estudiantes.

Dijo que no pararán porque a los compañeros aún los esperan en su escuela y sus butacas siguen vacías.
La lluvia arreció a las 19:30 horas, tiempo del centro, y la marcha no suspendía sus reclamos. Una estudiante de la Federación Socialista de Estudiantes de México, instó a no dejar que el gobierno engañe con esa mentira tan absurda de la verdad histórica.
Poco a poco la plancha del zócalo se fue despejando debido a la lluvia, pero la columna de los estudiantes normalistas no se movía.

La joven oradora, una estudiante normalista de Chiapas seguía denunciando la violencia en México y restregaba al mundo los muertos y desaparecidos que se ha sumado el gobierno de Peña Nieto.
Eran las 19:44 horas y la lluvia era tan fuerte que el zócalo quedó prácticamente vacío. Los manifestantes corrían a refugiarse entre los portales de los edificios cercanos. Mientras en el presidium la ronda de oradores seguía dando vida a esta manifestación. Los padres permanecían soportando el fuerte aguacero.

Abajo amotinados en filas y abrazados para hacer frente a la lluvia. Los estudiantes de las normales rurales permanecieron ahí con sus ropas empapados hasta que dio por terminada la manifestación para recordar los cuatro años de la desaparición de los 43.






