
Aunque la Vicefiscalía de Justicia en la zona norte procesó a un civil como autor del crimen de un taxista y alegó que no hay un asesino serial de trabajadores del volante en Los Mochis, los conductores de vehículos de alquiler aún se sienten inseguros tras el volante.
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Tan es así que en servicios nocturnos o hacia zonas consideradas como guaridas de delincuentes, los taxistas se mantienen en alerta extrema, saturados de estrés y con un ojo en el camino y otro encima del pasajero. Hasta ahora, la medida preventiva les ha cuajado, pero en cualquier momento puede fallar, aceptan algunos taxistas que comentaron que aún están en zozobra, pues los casos de sus dos compañeros no están aclarados a su satisfacción.
En la asamblea de este miércoles 29 de septiembre, los socios de la Unión de Trabajadores del Volante del Norte de Sinaloa acordaron no protestar en contra de la Vicefiscalía de Justicia del Norte de Sinaloa, porque anunció la detención de uno de los homicidas de un conductor compañero.
Aunque la hipótesis del asalto no los convence y sospechan que hay más de fondo, aceptaron dar un tiempo prudente para que los fiscales obtengan sentencia condenatoria en el caso, y se avoquen a la inmediata localización de los criminales que están aún prófugos.
Alarma por el mata-taxistas en Los Mochis https://bit.ly/2vIUdEY
De acuerdo con un comunicado de la Fiscalía General de Justicia del Estado, en el doble asesinato de taxistas no hay indicios de que fuesen perpetrados por un homicida serial.
La dependencia llegó a esa conclusión luego de capturar a Luis Fernando “N” como presunto responsable de homicidio cometido con ventaja a propósito de un robo en agravio de José Adrián, de 27 años y residente del fraccionamiento Valle de la Rosa.
El 24 de agosto la Vicefiscalía de Justicia de la Zona Norte obtuvo el auto de vinculación a proceso y prisión preventiva en la causa penal 634/2018, en la que acreditó que el ahora convicto infligió 38 puñaladas en la cabeza y cuello al taxista para robarle dinero y dos celulares.
El asesinato del taxista José Adrián fue cometido la madrugada del 30 de junio en el fraccionamiento Las Canteras, al sur de la ciudad. El auto de alquiler que éste manejaba quedó aparcado en el boulevar Topolobampo y Tepescohuite.

Luis Horacio Mancillas, líder de los taxistas, afirmó que la detención de uno de los supuestos asesinos de sus compañeros los sorprendió, como también el móvil, pues las hipótesis apuntaban hacia otros sujetos, que de acuerdo con las investigaciones no eran ciertas.
“Esperamos que las investigaciones sean firmes, concretas, reales, porque aún hay temor de conducir de noche y de prestar servicios a las Canteras, Urbi Villa y en general hacia la periferia de la ciudad. Ese temor se ha trasladado a la decisión del conductor de levantar o no al pasajero, y a que éste acepte o rechace el servicio. Con esas medidas sabemos que afectamos a gente honesta que tiene necesidad de trasladarse hacia zonas peligrosas, pero también está de por medio la seguridad del conductor. Hay que ser consciente, como lo es el taxista que viendo pequeños, personas de la tercera edad o familias completas se arriesga y presta el servicio”.
No obstante, afirmó, aún hay zozobra en los conductores, pues si bien es cierto hay un caso aclarado, también es verdad que queda otro por aclararse, y hasta en tanto no sean procesados los responsables, el temor permanecerá en el volante.
Mancillas no hace referencia personal, pero habla del caso de José Antonio, un conductor veterano con casi dos décadas tras el volante, quien murió asesinado la madrugada del 17 de julio, en la colonia Las Canteras.
El taxi Nissan, línea Versa, color plata, modelo 2018, marcado con el número 260 y portando las placas VFC-7191 de Sinaloa se detuvo en boulevar Topolobampo y Huinolo.
De él bajó mortalmente herido el conductor que trastabilló por más de 50 metros buscando ayuda, pero ningún vecino lo socorrió.
“Para nosotros las muertes de nuestros compañeros son inexplicables, pues ningún delincuente en su sano juicio provocaría tantas heridas por unos pesos, un celular o el taxi. Para nosotros, se trata de sujetos sádicos, perturbados o de personalidad trastornada, que quita la vida como una manifestación del poder que tiene sobre las personas. Y mientras no sean capturados todos los involucrados, el miedo a trabajar atrás de un volante persistirá. Estamos en un compás de espera de momento, sólo de momento”.



