Morena y la oposición confrontaron posturas por las presuntas conversaciones de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, con supuestos representantes del gobierno de Estados Unidos, según La Jornada.
El vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, aseguró que no existe evidencia de que la mandataria haya cometido algún delito o compartido información confidencial, y afirmó que las acusaciones forman parte de una campaña en su contra.
En contraste, el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya, pidió que la gobernadora solicite licencia y sea investigada por presunta traición a la patria. La diputada Kenia López Rabadán también exigió esclarecer los señalamientos de la DEA sobre presuntos vínculos entre funcionarios y el crimen organizado.
Por su parte, el senador del PRI Manuel Añorve calificó el caso como grave y acusó al Gobierno federal de minimizar las advertencias de las autoridades estadounidenses.







