Autoridades financieras de México y Estados Unidos desmantelaron parte de una presunta red de contrabando de combustible, conocida como huachicol fiscal, vinculada al cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), mediante sanciones y el bloqueo de personas y empresas relacionadas con sus operaciones, según La Jornada.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a 11 integrantes de la red —dos personas físicas y nueve empresas— por su presunta participación en actividades relacionadas con el robo y comercialización ilícita de hidrocarburos.
En México, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) analizó a los señalados por la OFAC e identificó posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como inconsistencias entre los ingresos declarados ante la autoridad fiscal y los movimientos detectados en el sistema financiero. Como resultado, incorporó a los implicados a la Lista de Personas Bloqueadas y añadió a nueve personas más.
De acuerdo con la UIF, la organización operaba mediante empresas de transporte, logística y comercialización de hidrocarburos para ocultar y movilizar recursos presuntamente ilícitos. Además, detectó posibles esquemas de transferencias internacionales, operaciones relevantes en efectivo, actividades vulnerables y adquisición de bienes de alto valor.
La dependencia destacó que la coordinación entre ambos países busca cerrar espacios al lavado de dinero y debilitar las estructuras financieras que respaldan a organizaciones criminales dedicadas al robo y tráfico ilegal de combustibles.






