La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, exigió al gobierno federal procesar a funcionarios presuntamente vinculados con el crimen organizado y pidió incluso la entrega a Estados Unidos del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al advertir riesgos para la soberanía y el T-MEC, de acuerdo con Aristegui Noticias.
En un mensaje difundido en redes sociales, la mandataria panista rechazó una intervención militar extranjera, pero sostuvo que la falta de acciones contra funcionarios señalados ha generado presiones internacionales. “La soberanía no puede usarse para proteger la impunidad”, afirmó.
Las declaraciones desataron una respuesta de la dirigencia de Morena, que acusó a Campos de promover injerencias externas y cuestionó su gestión en materia de seguridad, además de calificarla de “traidora a la patria”.
El intercambio ocurre en medio de tensiones políticas entre el gobierno federal y el estado de Chihuahua, tras investigaciones federales sobre un operativo antidrogas en el que participaron agentes estadounidenses y que dejó como saldo la muerte de dos elementos vinculados a agencias de seguridad de Estados Unidos.







