La República Democrática del Congo enfrenta un grave brote de ébola que ya supera los mil contagios confirmados y ha causado al menos 254 muertes, según cifras oficiales.
La enfermedad, provocada por la cepa Bundibugyo —para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado— se ha propagado a un tercer campamento de desplazados en el este del país, elevando la preocupación de las autoridades sanitarias.
Entre las víctimas recientes se encuentra una niña de 18 meses que falleció tras contraer el virus. De acuerdo con reportes oficiales, más de un centenar de personas estuvieron en contacto con la menor antes de confirmarse el contagio.
Expertos africanos advirtieron que la velocidad de propagación podría convertir este brote en uno de los más graves registrados en la región desde la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016. La falta de espacios de aislamiento y las precarias condiciones en los campamentos complican las labores de contención.





