Durante la madrugada de este jueves, Ucrania llevó a cabo un ataque con drones contra una refinería de petróleo fundamental en Moscú, marcando la segunda ofensiva de este tipo contra dichas instalaciones en la presente semana.
El alcalde de la capital rusa, Sergei Sobyanin, informó que varios drones lograron impactar la refinería ubicada en el distrito sureste de Kapotnya, mientras que más de cuarenta drones fueron derribados por las defensas aéreas mientras se dirigían a la ciudad.
Un video geolocalizado por CNN captó el momento exacto en que una gran explosión sacudió el complejo, provocando que el techo de un tanque de combustible saliera despedido por los aires tras una densa columna de humo.
El impacto de este ataque se extendió a otras zonas, afectando un edificio de apartamentos en Zhukovsky y causando daños en un gimnasio, un centro comercial y una instalación industrial debido a la caída de restos de drones.
Adicionalmente, en la región de Rostov, un ataque con drones resultó en la muerte de un civil, dos personas heridas, daños en una locomotora e incendios en instalaciones comerciales.
Estos eventos forman parte de la estrategia ucraniana de utilizar armas de largo alcance para atacar infraestructura energética rusa, una fuente que representa al menos un tercio de los ingresos estatales de Moscú.
La intensificación de estos ataques ocurre en un contexto de alta tensión diplomática durante la cumbre del G7 en Francia, donde el presidente Volodymyr Zelensky ha buscado reforzar la defensa aérea de su país.
Mientras tanto, el presidente francés, Emmanuel Macron, señaló un cambio en el enfoque de Estados Unidos respecto a la guerra, al reconocerse entre los líderes presentes que Rusia no ha mostrado intenciones de buscar la paz.







