La regidora del PRI Maribel Chollet calificó de tramposo el dictamen que el Cabildo de Mazatlán iba a votar este lunes para autorizar la compra del predio “La Amapa” como futuro relleno sanitario, y aseguró que detrás de la operación había intereses económicos.
“Busquen el árbol genealógico de quiénes son los dueños de esos terrenos”, dijo, sin precisar nombres ni aportar evidencia.
Chollet señaló que el documento presentado por la Comisión de Hacienda contenía una contradicción interna: en la primera parte habla de una promesa de compraventa, pero en los resolutivos usa el término adquisición.
Para la regidora eso constituye una falla técnica de origen que por sí sola impedía que el dictamen prosperara.
También cuestionó el respaldo técnico del proyecto.
Sostuvo que SEBIDES no emitió una factibilidad sino una opinión técnica, y que sobre ese documento, de menor peso jurídico, se pretendía sustentar un compromiso patrimonial de más de 33 millones de pesos sin contar aún con los estudios geológicos, hidrológicos y geotécnicos que exige la norma oficial.
“Se disfrazan así a veces las cosas que tienen otras intenciones de fondo”, afirmó.
La regidora reveló que la sesión estuvo a punto de realizarse el viernes pasado y que hubo oposición interna que lo impidió.
Confirmó que ella no firmó el dictamen, al igual que la regidora de Morena Fabiola Torres Torres, y explicó que prefería que la votación se diera en el pleno, frente a la ciudadanía, para que quedara claro quién levantaba la mano a favor y quién no.
“Para mí eso era lo correcto”, asentó.
Chollet acusó que la noche del domingo se intentó intimidar a comisarios, síndicos y líderes comunitarios para que no acompañaran a los vecinos del Habal a manifestarse.
“Se les fue a tratar de intimidar, se ofende, se atropella una y otra vez al ciudadano”, afirmó.
Señaló que ningún comisario ni síndico estuvo presente en la protesta.
Respecto a los 17 predios que el regidor Martínez Otero mencionó como evaluados durante esta administración, Chollet dijo que a ella nunca le informaron de ninguno. “Yo nada más quiero saber cuáles son”, declaró.
La regidora enumeró los riesgos que, en su opinión, hacían inviable el predio: contaminación de mantos freáticos que abastecen norias y bebederos de ganado en una zona de cuenca lechera, afectación al desarrollo turístico y gastronómico de la región, y la presencia de un gasoducto en el área que, dijo, representaba un riesgo adicional no considerado en el dictamen.
“A ese predio es un no definitivo, cuantas veces sea necesario la gente estará lista para defender sus terrenos y sus colindancias”, aseveró .
Aclaró que no se opone a que Mazatlán tenga un relleno sanitario.
“Hay un emplazamiento que se tiene que hacer sí o sí, pero no a costa de truncar el desarrollo de la zona norte de Mazatlán”, dijo.






