Durante los “diálogos ciudadanos”, personal de ambos morenistas entregan apoyos alimenticios
Las instrucciones son sencillas: el pulgar se acuesta sobre la palma de la mano. El meñique y los dedos índice, medio y anular se yerguen; uno, dos, tres, cuatro. Firmes, con esperanza. El segundo paso es acomodar una sonrisa de oreja a oreja; el que no se ría no recibe su despensa. Por último: todos voltean hacia la cámara, reacomodan sus posturas y extienden sus brazos mostrando la Cuarta Transformación en sus manos; uno, dos, tres, cuatro.
Al centro de la fotografía familiar, María Teresa Guerra Ochoa.
La imagen fue capturada en la calle 1A y 8A de la colonia Ampliación El Barrio, en Culiacán. La diputada y presidenta de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso del Estado de Sinaloa estuvo de visita en la colonia para otro de sus “diálogos ciudadanos y legislativos”. Durante la tarde del viernes 10 de abril se colocaron decenas de sillas a lo largo de la calle, aún sin pavimentar. Se entabló el diálogo; la diputada habló sobre su larga trayectoria en la política: años y años.
—Diputada: en sus redes sociales se ha promovido esto de los “diálogos ciudadanos” que mantiene en ciertas colonias, ¿qué temas se abordan en esas visitas?, se le cuestionó a Teresa Guerra el jueves 16 de abril en el Congreso local.

—Generalmente son sobre el trabajo legislativo, tiene que ver con acuerdos que tomamos aquí en el grupo; por ejemplo, el tema del Plan B, el tema de las reformas que estamos haciendo, como los que acabamos de aprobar, en temas de abuso sexual, en temas de austeridad republicana, el tema de eliminación de las pensiones doradas, cómo va la política del poder legislativo y también cómo la armonizamos con la presidencia de la República que va caminando favorablemente en fortalecimiento de programas de bienestar…
—Una vez que finalizan las reuniones con la ciudadanía hacen entregas de despensas y medicamentos…
—La verdad, la verdad no, porque además al interior de Morena eso está prohibido.
—Pero he acudido al lugar y los vecinos me han confirmado que sí dan despensas.
—Yo no, la verdad no, no lo hago.
—¿De dónde viene entonces esas despensas que una vez termina su participación con ellos hacen entrega de…?
—Yo no las hago.
***
Dos días después del evento, Ríodoce acudió al lugar. Vecinos de la colonia confirmaron la visita de Tere Guerra. Habló —relató una vecina— sobre cómo empezó su carrera, a qué se dedica y que lo suyo es ayudar a las mujeres. ¿Promesas? No hubo; pura presentación. En caso de alguna exigencia, los vecinos podían hablar directamente con su equipo. “Nomas dijo a qué se dedicaba, se presentó y todo y se fue”.
Una vez finalizado el diálogo, su equipo repartió despensas. En total, ocho productos envueltos en una bolsa: frijol, harina, pasta (sopa), aceite vegetal, puré, arroz, leche y atún. Tanta fue la asistencia que no todos alcanzaron su despensita. “Vamos a regresar”, les dijeron. El equipo repartió pequeños papelitos naranjas; era el boleto para confirmar que dicha persona estuvo presente en el evento. De no ser así, la despensa no era entregada.

Cuatro días después, el martes 14 de abril, una camioneta blanca Ford F150 llegó —aproximadamente a las 4:30 de la tarde— al lugar de encuentro donde días antes la diputada había caminado. La pick-up de una cabina, con placas UJ-83-731 de Sinaloa, está registrada a nombre del Congreso del Estado de Sinaloa. Es decir, un vehículo oficial del Poder Legislativo fue el encargado de trasladar y entregar las despensas que la diputada desconoció en entrevista.
—Usted no, pero sus trabajadores sí o ¿cómo? —se volvió a cuestionar a la diputada—
—No, no, absolutamente.
—¿O hay otros grupos que van y dan estas despensas?
—No, no. Seguramente… Lo único que hay y a veces hay en la casa de gestión y a veces a través de la casa de gestión. Pero, o sea, nosotros como grupo, o sea, y en lo individual, no, la verdad no.
En la caja de la camioneta, decenas de despensas fueron acomodadas y, una por una, se fueron despachando; eso sí, con papelito en mano.
Al llegar al lugar donde la pick-up se encontraba estacionada entregando los paquetes de alimentos, con ayuda de un hombre y dos mujeres (una de ellas identificada como presidenta de la colonia), una vecina preguntó: —“¿Dan despensas?”, —“Pero con papelito”, contestó una mujer. —“No, es que no alcanzamos a llegar…”, replicó. —“Ah no, es que todos los que traen papelito”. —“Es que lo que pasa es que ese día —intervino otra mujer— se quedó pendiente; entonces ahora les dieron papelito”. —“Yo no alcancé, cuando llegué ya se habían ido”, precisó. —“Es que por eso se les invita al evento, para que estén temprano en el evento”.
Las huellas en el congreso
Los productos que integran las despensas entregadas en la Ampliación el Barrio luego de los “diálogos ciudadanos” coinciden con los de una factura de productos alimenticios adquiridos el 20 de enero de 2026 y que integraron 150 despensas distribuidas en el ejido La Florida, en Ahome y en la Isla de la Piedra en Mazatlán. El gasto total fue de 25 mil .80 pesos provenientes del fondo de gestión social de la presidenta de la Jucopo. Dicho recurso lo entrega cada mes el Congreso del Estado a los diputados para que atiendan necesidades de la ciudadanía.
Los productos facturados fueron 150 litros de aceite vegetal marca 1-2-3, 150 bolsas de arroz Paisa de 500 gramos, 150 latas de atún en aceite Mazatún, 150 bolsas de 900 gramos de frijol mayocoba Ley, 150 bolsas de harina de maíz Maseca de 1 kilo, 278 bolsas de pasta codo liso Yemina de 200 gramos, 150 litros de producto lácteo Nutri y 150 purés de tomate condimentado El Fuerte.
De acuerdo a la información publicada por el Congreso del Estado, los productos fueron adquiridos a solicitud de dos personas. Cruz Armida Pérez Valdez, quien entregó un escrito dirigido a Tere Guerra, fechado el 12 de enero de 2026 solicitó la entrega de “cien despensas para vecinos del ejido La Florida, en Ahome. Y el 24 de enero, otro documento firmado por la misma mujer confirmó que recibió 16 mil 667.20 pesos para la entrega de 100 despensas, pero confirmó que recibió 99 despensas.
La otra solicitante fue María Elena Soto Herrera, quien el 18 de enero de 2026 le pidió a la diputada 50 despensas para “vecinos necesitados” de la comunidad de la Isla de la Piedra, en Mazatlán. Y el 28 de enero, mediante otro escrito confirmó que recibió 8 mil 333.60 pesos para “la entrega de 50 despensas”.
El 31 de enero, en la documentación para justificar el gasto de la partida del fondo de gestión social correspondiente a ese mes, Guerra Ochoa informó que pagó 16 mil 667.20 pesos a Cruz Armida Pérez Valdez y 8 mil 333.60 pesos a María Elena Soto Huerta. Y para amparar dicho gasto entregó una factura fechada el 20 de enero de 2026 por la compra de los productos alimenticios antes señalados que fueron entregados en las localidades de Ahome y Mazatlán, por un total de 25 mil .80 pesos.
Las peticiones de las despensas se hicieron en fechas separadas, incluso la de la Isla de la Piedra fue posterior a la compra de los productos.
En sus redes sociales, donde Tere Guerra comparte imágenes y videos de sus recorridos por colonias y localidades de diversos municipios del estado para llevar sus “diálogos ciudadanos”, aparece una reunión con vecinos de la colonia El Barrio, en Culiacán el 10 de abril y dos en el ejido La Florida, en Ahome, el 7 y 9 de febrero pasado. En ninguna se da cuenta de entrega de despensas.

También el senador Enrique Inzunza
La dinámica del diálogo político-ciudadano fue repetida por el senador Enrique Inzunza Cázarez en Bachigualato, al poniente de Culiacán; tras sostener una conversación en el parque de la colonia, frente a la Parroquia de la Inmaculada Concepción de María, se entregaron despensas. La invitación al evento —declaró una vecina— no fue mediante folletos, personas tocaban directamente a las puertas y extendían la invitación para acudir a la reunión realizada el 11 de abril.
En su caso, la despensa estaba más completa: dos latas de atún, leche evaporada, un kilo de azúcar, cuatro rollos de papel higiénico, dos paquetes de harina, purés, dos paquetes de sopa, arroz, frijol y leche.
—¿De qué habló el senador?
—Pues eso de que él va a ver eso con obras públicas (para solucionar un problema con el drenaje) y pues muchas cosas. Todos lo sabemos ya que quiere jugar para gobernador pero no le va ganar a la Imelda Castro porque esto es de género, son Morena los dos. Pero, la verdad, aquí nunca han hecho nada.
—¿Entonces sí las escuchó en ese sentido en el que él estuvo presente?
—No, él sí estuvo presente. Hasta jugó con los perros.
Su fotografía familiar se repite; uno, dos, tres, cuatro. Inzunza al centro. Al igual que su compañera de partido…
En las imágenes tampoco se muestra la entrega de despensas.
Artículo publicado el 19 de abril de 2026 en la edición 1212 del semanario Ríodoce.







