Tras el ataque que dejó una turista canadiense muerta y siete heridos, la Zona Arqueológica de Teotihuacán reabrió sus puertas al público con un despliegue masivo de seguridad: 60 elementos de la Guardia Nacional armados, 60 custodios, 16 policías auxiliares y 150 efectivos en el exterior, de acuerdo con La Jornada.
El acceso se retrasó más de tres horas, pero los visitantes pudieron ingresar gratis bajo estrictos controles, con revisión visual de mochilas y presencia policial en cada puerta.
El director del INAH, Omar Vázquez, anunció que próximamente se instalarán arcos detectores de metales en las cinco entradas.
El operativo exterior incluye coordinación con policías estatales y municipales de varios municipios, reordenamiento del comercio ambulante y vigilancia en transporte y perímetro.
Los turistas expresaron preocupación por los hechos, pero destacaron la seguridad reforzada y continuaron con sus visitas.







