El proyecto busca detonar el crecimiento económico en el sur de Sinaloa
El sur de Sinaloa enfrenta un rezago estructural que limita su desarrollo económico, pese a contar con recursos naturales, vocación productiva y potencial turístico de alto valor, por lo que el Codesin Zona Sur plantea un proyecto carretero que contribuya con el desarrollo de esta región.
Tobías Lozano Solorza, presidente del Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (Codesin) Zona Sur, informó que el proyecto de infraestructura que busca detonar el crecimiento regional y mejorar la calidad de vida de sus habitantes forma parte de una visión de largo plazo denominada Sinaloa 10+, cuyo objetivo es posicionar al estado entre las diez economías más relevantes de México hacia el año 2050.
Actualmente, Sinaloa se ubica entre los lugares 16 y 17 en distintos indicadores económicos, dijo, por lo que alcanzar esa meta implica una estrategia sostenida, construida en coordinación con organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Desde esta perspectiva, el diagnóstico es claro, expuso, el crecimiento económico del estado se ha concentrado en pocas ciudades, particularmente Mazatlán, Culiacán, Guasave y Los Mochis.
En el caso del sur, municipios como Rosario y Escuinapa han sido históricamente considerados satélites de Mazatlán, sin que se impulse plenamente su capacidad productiva.
“Desde el punto de vista regional, lo que hemos visto es que hay muchas zonas que no están trabajando al potencial que pudieran llegar a tener, una de esas, acá en la zona sur, son los municipios de Escuinapa y Rosario, que si bien es cierto tienen en Mazatlán el desarrollo o el polo de desarrollo, digamos, más inmediato o son satélites de Mazatlán en temas económicos, hay cierto potencial en ellos que no se ha explotado”, observó.
El planteamiento central que expone Codesin, es que el desarrollo equilibrado del estado requiere invertir en infraestructura que permita integrar a estas zonas al dinamismo económico.
Explicó que se propone la consolidación del corredor Isla de la Piedra–Teacapán, un proyecto que ya cuenta con un estudio de prefactibilidad y que ha sido considerado viable, con impactos potenciales en el corto plazo si se reconoce formalmente como un corredor económico estratégico.
Ante la inseguridad que hay en la entidad y la posibilidad de que ésta permee en el ánimo de los inversionistas, Lozano Solorza sostuvo que debe de haber desarrollo para mejorar la calidad de vida de las personas.
“Considero que entras en un dilema del huevo y la gallina, la inseguridad está ahí porque no hay desarrollo, al no haber desarrollo no hay presencia gubernamental en la zona, y al no haber presencia gubernamental pues es un caldo de cultivo para la inseguridad. ¿Cómo contrarrestas eso? Pues con infraestructura”, explicó, “porque al final de cuentas, también es abonar un poco a la justicia social de estos pueblos que mayoritariamente vivían de la pesca (…), entonces la gente en realidad no tiene un sustento, de qué vivir de manera permanente”, dijo.
Destacó que la región no parte de cero, toda vez que en Rosario, por ejemplo, se concentra alrededor del 80 por ciento de la producción de camarón del país, además de actividades relevantes como la fruticultura, especialmente el mango, así como la horticultura con cultivos de exportación como chile y tomate.
Sin embargo, este potencial permanece limitado por la falta de infraestructura adecuada para el traslado de mercancías y la atracción de inversiones, acotó.
El corredor propuesto abarca aproximadamente 100 kilómetros, de los cuales ya existen 70 kilómetros construidos, y el reto principal radica en completar los 30 kilómetros restantes, así como en la construcción de dos puentes clave: uno sobre el río Baluarte y otro sobre el río Presidio.
La inversión estimada ronda los 600 millones de pesos, dijo, y se busca que sea financiada principalmente por el gobierno federal, con el respaldo del gobierno estatal y municipal.
El proyecto también ha considerado criterios ambientales, especialmente por la cercanía con áreas naturales protegidas como la laguna Huizache-Caimanero y el área Juan M. Banderas, por lo que evita impactos directos en estas zonas, al aprovechar áreas previamente intervenidas.
El titular de Codesin añadió que el proyecto incluye un proceso de socialización con las comunidades involucradas, y hasta el momento se han realizado alrededor de 60 foros con habitantes de 17 comunidades a lo largo del corredor, donde se ha identificado una aceptación generalizada, basada en la expectativa de que el proyecto genere empleo, inversión y mejores condiciones de vida.
Un proyecto justificado
Agregó que la disminución en la actividad pesquera, particularmente en la captura de camarón, ha reducido las fuentes de ingreso de muchas familias, lo que incrementa la vulnerabilidad económica, y a esto se suma un contexto de inseguridad que está vinculado a la falta de desarrollo y presencia institucional.
En este sentido, el proyecto se plantea como una medida estructural que atiende las causas de fondo, dijo. La lógica es que la inversión en infraestructura detona la actividad económica, atrae inversión privada, fortalece la presencia gubernamental y contribuye a reducir las condiciones que propician la inseguridad.
Puso de ejemplo el caso del puente Bellavista–Las Glorias en la zona norte del estado. Y de cómo la infraestructura puede transformar la realidad económica de una región, al facilitar la llegada de inversiones turísticas y comerciales.
Lozano Solorza dijo que actualmente, el proyecto se encuentra en fase de socialización con actores políticos y legislativos para consolidar apoyos que permitan gestionar recursos federales. Aunque ya ha sido presentado ante comisiones del Congreso del Estado, aún se busca una reunión formal con el gobernador Rubén Rocha y futuros actores políticos que puedan integrar esta iniciativa en sus planes de gobierno.
Hizo hincapié en que el trasfondo de la propuesta es claro, si Sinaloa aspira a escalar posiciones en el desarrollo económico nacional, necesita diversificar y descentralizar su crecimiento.
Artículo publicado el 19 de abril de 2026 en la edición 1212 del semanario Ríodoce.







