La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo endureció su postura tras el operativo en Chihuahua donde se reportó la muerte de agentes estadounidenses, calificando el hecho como una violación directa a los protocolos de seguridad.
Informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) envió un extrañamiento formal al gobierno de los Estados Unidos, exigiendo datos precisos sobre el ingreso y las actividades de dichas personas en territorio nacional.
La mandataria detalló que la carta diplomática solicita transparencia total: “Pedimos información de exactamente qué hacían estas personas, cuándo entraron, en fin, todo lo relacionado con ellas”.
Sheinbaum fue enfática en que, incluso si se tratara de labores de capacitación o entrenamiento —como se ha sugerido—, estas deben pasar obligatoriamente por la SRE y el Gobierno Federal, según lo dicta la Ley de Seguridad Nacional.
Sobre el actuar de las autoridades locales, la presidenta señaló las versiones encontradas emitidas por la Fiscalía de Chihuahua.
“Primero dijo que sí estaban participando en actividades, después dijo que no, que eran labores de entrenamiento”, observó la mandataria, subrayando que tales imprecisiones hacen urgente el esclarecimiento total del caso para mantener la confianza mutua entre ambos países.
Aunque la agenda presidencial se encuentra saturada por reuniones con sectores económicos como el gasolinero, Sheinbaum confirmó que buscará contactar vía telefónica a la gobernadora María Eugenia Campos.
Sin embargo, reiteró que la postura es institucional y no política: ninguna entidad de la República tiene facultades para colaborar directamente con agencias extranjeras en materia de seguridad.
Finalmente, al ser consultada sobre si los agentes tenían alguna misión especial registrada, la presidenta delegó los detalles técnicos al Gabinete de Seguridad bajo el marco del Consejo Nacional de Seguridad, pero reafirmó la conclusión principal: no tenían autorización.
Reiteró que ha rechazado propuestas del presidente Donald Trump para tener presencia militar extranjera, asegurando que México es estrictamente celoso de su integridad territorial y soberanía.







