Al estilo de los códigos que suelen manejar los futbolistas, el diputado Serapio Vargas Ramírez pactó con la líder de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Teresa Guerra Ochoa, que lo que se acuerda en los “vestidores” ahí se queda.
Esto tras el episodio que encabezó en tribuna, cuando pidió a su compañero Pedro Villegas Lobo que lo encadenara, en lo que denominó un acto de “resistencia activa y pacífica”. Con esta acción buscaba manifestar su inconformidad, pues una iniciativa que había presentado no avanzaba en el proceso legislativo ni lograba ser discutida y aprobada por el Pleno del Congreso.
La propuesta busca una reforma a la Constitución local para que se incluya la palabra “gobernadora” con “a”, que no solo se haga referencia a “gobernador”.
La escena protagonizada por Vargas Ramírez y apoyada por Pedro Villegas causó el inmediato malestar de la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, quien ese mismo día hizo un llamado a mantener el respeto a la tribuna, a la serenidad legislativa y a la congruencia en el trabajo parlamentario.
“Si algo ha caracterizado al diputado Serapio es su machismo”, señaló entonces la diputada Guerra Ochoa, quien demandó congruencia, al indicar que más allá de la iniciativa que señalaba el legislador, en su desempeño no había ningún compromiso puntual y serio con las mujeres de Sinaloa.
Defendió que se ha avanzado y existe una propuesta del Grupo Parlamentario de Morena en favor del lenguaje incluyente, no solo en específico para “gobernadora”, sino en general en la Constitución para que se hable de juezas, magistradas y todo el funcionariado.
“Se había hablado con él que no se trabajaría con un traje a la medida solamente en el tema político de aspiraciones de cualquiera, incluso para ella que ha levantado la mano”, dijo Guerra Ochoa.
“Lamento que se le reste seriedad a la tribuna y que se actúe en función de coyunturas o intereses políticos personales”.
El tema de disciplina y falta de respeto a los acuerdos, fue agendado para el martes al interior del Grupo Parlamentario de Morena. Esto porque dentro de la bancada anunció que se encadenaría en tribuna, pese a que Guerra Ochoa le había advertido que se estaba trabajando en una iniciativa más general sobre el lenguaje inclusivo.
La revisión de la conducta de Serapio Vargas Ramírez fue considerada por la líder de la bancada de Morena como una invitación a que se rompa la disciplina, el orden y sobre todo a que se le reste seriedad al trabajo legislativo.
El martes programado, Vargas Ramírez no asistió a la reunión del Grupo Parlamentario ni a la sesión ordinaria del Pleno, por encontrarse en la Ciudad de México para una gestión sobre el tema de los precios de maíz, por lo que se decidió posponer el análisis de la disciplina al interior de la bancada para el jueves.
Sin dar mayores detalles, Vargas Ramírez expuso que el acuerdo quedó en que hay temas que se ventilan públicamente y otros adentro de la fracción parlamentaria, para fomentar la unidad.
“Son momentos muy complicados, difíciles, los enemigos son otros, no estamos entre nosotros”, expresó el legislador, en el entendido de que las reformas a favor del lenguaje inclusivo serán presentadas ante el Pleno a la brevedad posible.
“Esto es lo más importante porque lo otro son juegos pirotécnicos”, manifestó.
Vargas Ramírez aseguró que no tiene ninguna sanción como militante desde el punto de vista partidario. El diputado incluso se entrevistó con el dirigente estatal de Morena en Sinaloa, Édgar Barraza Castillo, para preguntarle si había incurrido en una conducta que violentara los lineamientos, pero este le contestó que no la veía y por tanto no habría consecuencias.
—¿Entonces tan amigos como siempre, unido el Grupo, no hay ninguna sanción?
—Amigos a lo mejor sí, a lo mejor no, pero somos compañeros de partido. Primero está el proyecto y después estamos las personas. Yo soy quien soy y no me parezco a nadie, y seguiré respetuoso en mi esquema de Culiacán y Sinaloa sean mejores regiones.
Por su parte, Villegas Lobo coincidió en que no hubo sanciones ni represalias por su acompañamiento a Vargas Ramírez en el encadenamiento en tribuna, solo que había quedado al interior del Grupo Parlamentario la reflexión de cuidar las formas.
A manera de remate del episodio del “encadenamiento” de Serapio Vargas Ramírez, en la sesión del martes, el diputado de Morena, Eligio López Portillo, sostuvo que las causas justas no necesitan ruido, sino resultados.
Mencionó que discutir sobre temas ya legislados, como el lenguaje incluyente, puede desviar la atención de lo verdaderamente importante, que es garantizar la aplicación efectiva de los avances logrados y traducirlos en beneficios reales para la ciudadanía.
En la misma participación en tribuna hizo un llamado a evitar la repetición de debates ya resueltos porque estos pueden desviar la atención de temas prioritarios para el estado, como la seguridad, la salud, la educación y el desarrollo social.
Artículo publicado el 19 de abril de 2026 en la edición 1212 del semanario Ríodoce.







